La noticia de que Tim Burton iba a adaptar “Alicia en el país de la maravillas” tuvo una gran repercusión en Hollywood. Por un lado, todo fan de Burton tenía la esperanza de que el cineasta fuera a aportar su propio universo y hacer resurgir los aspectos más adultos y perversos de las obras de Carroll; por otro lado, se sentía cierto miedo a que la película producida por Disney se quedara en una obra insípida que no afectara a las almas sensibles. Ahora, después de varios meses de espera, por fin se puede ver el resultado.

Una adaptación que no lo es

El guión de “Alicia en el país de las maravillas” es un caso bastante raro. Se basa en la dos obras de Lewis Carroll: “Alicia en el país de las maravillas” y “Alicia a través del espejo”. Esta versión de “Alicia” de Tim Burton cuenta como una Alicia adulta que vuelve al país de las maravillas con dieciocho años. La estructura de este guión ya ha sido utilizada en varias ocasiones en películas para niños, como pueden ser “Hook” (1991) de Steven Spielberg o “Regreso a Oz” (1985).

Los guionistas utilizan esta estructura para rendir homenaje al universo de origen que ya es conocido por el espectador, dejando al mismo tiempo una gran libertad para poder adaptarlo a su manera.

Un guión irregular

Esta adaptación de “Alicia” de Linda Woolverton, guionista de Disney que ha trabajado en “La Bella y la Bestia” (1991),“El Rey león” (1994) o “Mulan” (1998), tiene la particularidad de hacer constantes guiños al universo de Burton (la estética de los personajes, la forma del árbol por donde cae Alicia es una clara referencia al árbol de "Sleepy Hollow") como a la estética de la versión de Disney de 1951.

Así, el guión de base resulta interesante por su estructura y por el homenaje que hace a este universo. Sin embargo, en ciertos momentos, peca por su extrema fidelidad a famosas escenas de los libros o del dibujo animado, lo que puede resultar pesado para el espectador que sea fan del universo de Lewis Carroll.

Un sombrerero loco decepcionante

El personaje del Sombrerero Loco puede dejar a más de uno escéptico. Se nota que al darle el papel a su gran amigo Johnny Depp, Tim Burton ha reescrito el personaje, pasando de ser un personaje secundario divertido a tener un rol principal en la trama. De cierta forma, se puede notar en este proceso una falta de profundidad, fluidez y naturalidad y una tentativa más que fallida de intentar inculcar una dosis de heroicidad a un personaje que se vuelve ridículo.

A esta falta de naturalidad del guión hay que sumarle el diseño fallido del personaje al querer hacer reconocible a Depp. Hablando del actor, se puede decir de paso que el trabajo de Depp en este film está lejos de ser bueno, ya que nos encontramos por enésima vez al capitán Jack Sparrow.

Algo pasa en el país de las maravillas

“Alicia en el país de las maravillas” es la decimocuarta película de Tim Burton. La adaptación resulta muy interesante, ya que cuenta con un principio prometedor que narra la vida cotidiana de Alicia a sus dieciocho años. El resto de la historia se vuelve más clásica con unos guiños constantes a la película de Disney y a los libros de Carroll.

Además, los diseños y la estética de los personajes y los decorados son uno de los puntos fuertes del film de Burton. Es impresionante ver como dos universos tan distintos como el de Tim Burton y el film de Disney se fusionan para dar un resultado impactante.

Una estética adulta que puede aterrorizar a los más pequeños al contar con diseños muy logrados del gato o el maligno dragón Jabberwocky. Pero frente a esta excelencia estética, la película de Burton también tiene sus puntos flacos. Estas debilidades se encuentran en algunas escenas que hacen sentir al espectador la frialdad de algunos decorados al faltarles vida y profundidad.

Un ritmo cansino hace perder fuerza a la película de Tim Burton

“Alicia en el país de las maravillas” es una película que puede dejar perplejo al espectador por su desigualdad. Por un lado tiene una calidad excelente en sus diseños de producción y un casting interesante con la joven Mia Wasikowska o Matt Lucas, el rechoncho actor de la serie “Little Britain.” Pero aún teniendo todos estos factores positivos, la película no llega a encontrar la magia del film original de Disney.

Algunos detalles de guión o el ritmo cansino de algunas escenas hacen perder fuerza al film. Una pena por parte de un excelente director como Tim Burton que firma aquí, otra vez, un film mediocre lejos de la calidad de sus primeras películas y de su gran talento.