Hay una prédica constante en la publicidad que nos bombardea las 24 horas del día, especialmente de la televisión, hablándonos de las bondades del amor: Novelas, películas, canciones, nos venden, nos saturan, nos muestran una imagen rosa de lo que es el amor, que al final lo que hace es confundirnos. No nos presentan la cara verdadera de este sentimiento, que tiene que ver con responsabilidades y la pertinencia de saber que se esconde, que hay detrás de toda la gama, del contenido funcional, y conductual.

Aprendizaje

Aprender que los amores pueden acabarse en una noche. Esta línea primera contrasta evidentemente, con aquella frase que dice “Siempre te amaré” que es de consumo cotidiano cuando comienza una relación y se está muy enamorados. No deteniéndonos a pensar que las cosas pueden terminar abruptamente de un momento a otro; que existen situaciones o actitudes nuestras que pueden terminar con ese “gran amor” que nos juramos.

Infelicidad y aburrimiento

  • La disminución del deseo sexual, provocado por la rutina, y el hastío. El descenso de la motivación sexual, puede deberse también a una situación de pareja poco satisfactoria, aburrimiento e infelicidad. Así como a las desavenencias conyugales, continuas y permanentes.
  • Cuando no logramos superar la rutina. Bien, combatir la rutina de hecho supone un esfuerzo sincero, continuo, de ambos, ya que en algún momento pudiera ser inevitable en parejas que no logran despegarse ni un instante. Que quiere decir esto; que es de sentido común, tratar de no pasar las 24 horas del día juntos, siendo indispensable, compartir con los amigos y lograr tener una cierta independencia individual

Las consecuencias de la carga económica

  • También ocurre cuando hay demasiadas deudas. Es un tópico generalizado asumir gran cantidad de deudas económicas, cuando decidimos compartir nuestra vida con otra persona. El alquiler o la compra de vivienda, las facturas de luz y teléfono, las cuotas del carro nuevo y la manutención de los niños, conforman los compromisos ineludibles que debemos asumir. Tener una vida en común supone a veces una pesada carga económica.

Reflexión

Pero también es cierto que nos gusta pensar que el amor está lleno de esa candidez conmovedora. Pero el raciocinio es esa parte de ti, que te aconseja considerar los posibles conflictos que te llevaran por un despeñadero sentimental, que tendrá hondas consecuencias en tu vida afectiva, que trastocara tu percepción de este sentimiento. El amor es ilusión. Pero en las ilusiones no está, no se encuentra una verdadera razón de vida, indudablemente forma parte importante de lo sentimental que te hace ver las cosas más lindas y a sonreír con más frecuencia. ¡Ojo el amor hay que razonarlo, con toda y su carga de emociones!