Un 13 de marzo de 1904, el continente americano por primera vez tendría en un parlamento a un representante socialista.

Diputado

Rezaba en la puerta de su despacho: “Abogado, se atiende gratis a los pobres”. Esta relación lo convertiría en el candidato a representar al Partido Socialista en la Boca.

Ese domingo, a lo largo los barrios portuarios de La Boca y Barracas, centenares de hombres llegaban en carros, carretas y lanchas con sus banderas rojas y carteles que decían “Alfredo Palacios Diputado”.

Así, los obreros que a viva voz votaban por su candidato, se animaron a soportar el amedrentamiento de los sectores conservadores, que continuaban un sistema electoral corrupto y fraudulento, que sumados al acuerdo con Manuel Aparicio (liberal y masón) que impulsó el vuelco a favor de Alfredo Palacios, que alcanzó los 840 votos logrando que por primera vez un socialista ocupe una banca en el parlamento argentino.

Vida

Nacido en un hogar humilde de la Ciudad de Buenos Aires, el 10 de Agosto de 1878, siendo hijo de un padre, Don Aurelio Palacios, con una destacada participación política. Sin embargo, Palacios vivió una infancia muy dura con su madre, Doña Ana Ramón Beltrán, y hermanos. Tras la muerte de su padre, se mudarían a una casa en Charcas a 4741, en la cual Alfredo Palacios viviría hasta su muerte y donde hoy reside la Fundación que lleva su nombre.

Su pobreza no le impidió estudiar con vehemencia y llegar a cursar en el Colegio Nacional de Buenos Aires, graduándose luego como abogado, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires en 1900.

En esa oportunidad, presentaría su tesis “La Miseria”, que fue rechazada por los profesores conservadores de esa casa de estudios.

Masonería

Comprometido con la ilustración de su época, y al igual que grandes hombres de la República, ingresó en la masonería en 1901, iniciándose en la Logia Libertad Nº 48. Posteriormente fundó y organizó la Logia Justicia Nº 171, de la que fue su Venerable Maestro. Tiempo después debió alejarse de la masonería por su actividad caballeresca de batirse a duelo.

Labor Parlamentaria

Durante el año 1904, intentando frenar el avance del radicalismo y el socialismo, la oligarquía establecería el sistema uninominal, que si bien permitió que el Doctor Alfredo Lorenzo Palacios resultase electo, limitó la representación socialista a un diputado, cuando proporcionalmente le correspondían más.

Tras ser electo diputado nacional, su labor en el Congreso estuvo destacada por sus proyectos destinados a obtener mejoras sociales para el pueblo. En especial para mujeres, ancianos y niños (ancianas y niñas, sería también con lenguaje de género). Promovió la sanción de las primeras leyes de protección laboral dictadas en el país, como: la ley de descanso dominical y la reglamentación del trabajo de mujeres y niños.

Se pronunció contra la Ley de Residencia, creó el Departamento Nacional del Trabajo en 1907 y modificó el reglamento de prostíbulos de Buenos Aires.

El fraude sistemático lo dejaría fuera del parlamento en 1908 regresando al recinto en 1912 con la Ley Saenz Peña, en la que es electo nuevamente diputado junto a Juan B. Justo. En 1913, se dictaría la Ley Palacios contra la explotación sexual.

Al año siguiente, el socialismo ganaría la Capital Federal, incorporándose diputados como Mario Bravo y Nicolás Repetto. A su vez, Enrique del Valle Uberlucea resultaría electo primer Senador Socialista de América Latina.

Alfredo Palacios representaba una figura importante para el Partido Socialista, sin embargo, el 12 de julio de 1915, presentaría su renuncia a la banca. Su distanciamiento con el partido comenzaría con una diferencia política que enfrentaba su americanismo contra el internacionalismo sostenido por Juan B. Justo.

El accionar caballeresco de Palacios sería la excusa para su expulsión del Partido Socialista. Tras un memorable discurso en la Cámara, Alfredo Palacios renunció a su banca.

Luego de su alejamiento, en 1915 fundaría el Partido Socialista Argentino con el que buscó ocupar una banca en el parlamento, resultando infructuoso su objetivo.

Reforma Universitaria

De esta manera, Palacios se concentraría en sus cátedras universitarias hasta 1930. Convirtiéndose en un importante valuarte de la Reforma Universitaria. Recorrió América Latina difundiendo los principios reformistas. Articuló la Unión Latino Americana en la que participaron importantes intelectuales de su tiempo, como: José Ingenieros, Aníbal Ponce, Carlos Sánchez Viamonte, Julio V. González, Adolfo Korn Villafañe, entre otros.

En 1919, creó la cátedra de Legislación del Trabajo, convirtiéndose en el gran promotor del Derecho del Trabajo en nuestro país, cuyo pensamiento se sintetiza en su libro “Nuevo Derecho” publicado en 1920.

Alcanzó el decanato de la Facultad de Derecho ejerciéndolo hasta 1930, donde se alejó luego del golpe cívico-militar del Gral. José F. Uriburu, firmando previamente una resolución desconociendo al gobierno militar. Por lo cual terminaría detenido por el poder de facto instalado en Argentina.

Senador y Profesor

Estos hechos marcarían su reingreso al Partido Socialista, del cual resultaría electo Senador de la República por la Capital Federal.

Posteriormente se desempeñaría como Profesor y Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de La Plata de la cuál ocuparía la presidencia desde 1941 hasta su destitución en 1944.

Desde su posición antifascista combatió al GOU, lo que lo dejaría enfrentado al Gral Perón durante sus presidencias.

Luego de su exilio regresó se desempeño como docente y refundo la “Asociación de Mayo”. Tras la caída de Perón, es designado embajador en Uruguay, país donde residió durante su exilio.

Siempre Legislador

Fue electo Convencional Constituyente en 1957 y Profesor Emérito de la Universidad de Buenos Aires. Durante los años `60 se convertiría en uno de los principales referentes del Partido Socialista. Inspirando a las juventudes socialistas latinoamericanas, incluso adhiriendo a los nuevos hechos políticos de la región, como la Revolución Cubana.

En 1960 fue electo Senador Nacional y tras la disolución del parlamento en 1962, sería electo Diputado Nacional al año siguiente.

En 1964 comenzó el deterioro de su salud y fallece al año siguiente, el 20 de abril, en Buenos Aires, Alfredo Palacios con 87 años de edad.