La alergia es una reacción que tiene el sistema inmunitario de las personas, para protegerlo ante cualquier cuerpo que el organismo considere una amenaza, produciendo un exceso de anticuerpo llamado Inmunoglobulina. La alergia más común en primavera es al polen. Y la respuesta alérgica suele ser en forma de rinitis, conjuntivitis y picazón de oídos, aunque en ocasiones más graves puede afectar también a los bronquios o el aparato digestivo.

Rinitis alérgica y sus síntomas

Se produce por la inflamación de las membranas mucosas de las fosas nasales. El organismo pone una barrera para los alérgenos que se respiran respondiendo con:

  • Estornudos fuertes, que pueden sucederse entre cinco y veinte episodios.
  • Rinorrea, que es la secreción nasal acuosa.
  • Lagrimeo de ojos.
Todos estos síntomas son muy molestos y no dejan llevar una vida normal a la persona que los padece.

A día de hoy se calcula que este tipo de alergia afecta a un 15% de la población en épocas específicas del año, coincidiendo casi siempre con primavera o verano.

Factores irritantes

Normalmente los irritantes están en el aire. Suele iniciarse cuando la densidad del polen alcanza los 50 gramos por metro cúbico. Aunque a medida que la irritación avanza, es menor la cantidad de polen que necesita para desencadenar la reacción alérgica. Las plantas que más cantidad de polen producen son las gramíneas y lo hacen en primavera pero muy cerca del verano.

Remedios caseros para mejorar la rinitis

  • Una de las mejores recomendaciones caseras para mejorar el estado provocado por la alergia es abrir las ventanas lo menos posible en casa y con un spray, echar agua limpia apuntando hacia el techo. El agua, al caer, va limpiando los restos de polen que hay en el aire.
  • Si se sufre una crisis importante, mientras el antihistamínico hace efecto se puede mojar un pañuelo y ponerlo en la nariz para respirar a través de él. De esta manera entrará menos polen por las fosas nasales, aliviando un poco los síntomas.
  • Poner a hervir hojas de manzanilla o melisa y respirar los vapores de esta cocción, durante unos diez minutos, limpiará las fosas nasales de los elementos nocivos que producen la alergia.
  • Otro viejo truco es recurrir al vinagre de manzana. Si bien no hay estudios que lo certifiquen, hay muchas personas que afirman que da buenos resultados. Se trata de tomar una cucharada de este vinagre, diluido en un vaso de agua, dos o tres veces al día.
  • Algunas hierbas como la ortiga, tomada en pastillas, actúan como antihistamínicos para las alergias respiratorias.
  • En algunas zonas costeras de América, se utiliza sal marina disuelta en agua, que viene a ser un suero fisiológico natural. Esta solución se echa en los dos orificios de la nariz, aspirándolo con fuerza y expulsándolo por la boca.