El tres veces ganador del Tour de Francia, un Giro de Italia y una Vuelta a España puede ser desposeído del último de ellos. Desgraciadamente, no todo queda ahí, pues se enfrenta a la posible sanción de un año de suspensión. Acciones ambas que mancharían el espectacular año del deporte español.

Dicha pesadilla daba comienzo el 24 de agosto del pasado año cuando el móvil de Contador sonó. Al otro lado se encontraba Mario Zorzoli, jefe médico de la Unión Ciclista Internacional, UCI. Al parecer había un problema con una de las muestras tomadas a Contador en el pasado Tour de Francia. La citada muestra contenía 50 picogramos, billonésima parte del gramo, de clembuterol, sustancia prohibida por el reglamento ciclista. Pero, ¿qué es esta sustancia?

Clembuterol, anabolizante

El clembuterol es un fármaco que con anterioridad se usaba en humanos siendo en la actualidad utilizado para engordar al ganado ya que elimina la grasa aumentando la masa muscular. La sustancia quedó prohibida en la Unión Europea desde el escándalo de las vacas locas.

La Unión Antidopaje baraja cuatro hipótesis

Tras el positivo del ciclista, la justicia baraja cuatro hipótesis distintas en el positivo del corredor de Pinto. La primera es la ingesta por parte de Contador de una microdosis de clembuterol, algo que alega la defensa que es imposible dado que una cantidad tan pequeña es imposible de ser ingerida. Es decir que si alguien tomara esta sustancia, aparecerían concentraciones de un orden mucho mayor de las encontradas. Todo esto sin tener en cuenta la nula relevancia que tendría esta cantidad en el rendimiento del deportista.

La segunda es la autotransfusión. Se ha dado el caso de ciclistas que antes de una gran carrera se les han suministrado clembuterol para incrementar su rendimiento. Entonces se hace una extracción de esa sangre que se guarda congelada hasta la mitad de la gran carrera cuando se la vuelven a inyectar. Esa sangre estaría contaminada y por ello saldría el positivo. Pero esta hipótesis también queda descartada dado que gracias a que Contador era líder del Tour de Francia, lo convertía en el hombre más controlado del planeta. El ciclista se sometía a periódicos controles sanguíneos, todo ellos recogidos en su pasaporte biológico. Una transfusión hubiera quedado bien marcada y no es el caso de su pasaporte, el cual ha sido definido como estable.

La tercera hipótesis hablaba de un fármaco que tuviera esa cantidad. Opción también descartada dado que no existe ningún fármaco en el mercado que contenga esa dosis tan pequeña.

La cuarta hipótesis y ahora mismo la única todavía abierta, es la de ingestión de clembuterol de forma residual. Es decir, éste habría sido ingerido por medio de algún alimento que lo contuviera previamente. Pues tal y como escribía en su informe el director del laboratorio de Colonia, donde se analizaron las muestras, esta concentración podría venir no sólo de la carne sino también del mismo agua potable.

La versión de Contador

La dosis se encontró una sola vez en la muestra tomada el día 21 de julio que coincidía con el día de descanso del Tour de Francia. Ese día Contador, junto a cuatro compañeros de equipo suyos, comió un solomillo que venía de Irún, encargado por el cocinero del equipo. Fue el suculento filete el que podría contener la maldita muestra encontrada en la sangre de Contador.

La justicia pide a Contador, a sabiendas de que es imposible, que pruebe que la carne estaba contaminada. Lo acusan de ser negligente al comer esa carne. Pero el ciclista se defiende argumentando que no puede llevar a control todo lo que se come siendo que además el clembuterol está prohibido en la Unión Europea.

La defensa se apoya además en el caso del tenista Gasquet, que fue acusado por dopaje con cocaína, al parecer proveniente de unos besos que se dio con una cocainómana. Al francés le fue reducida la sanción de 2 años a dos meses no afectando así de manera considerable sus opciones en la ATP.

Contador acusado de negligencia no significativa

Después de descartar microdosis, autotransfusión y fármaco, se dice que la sustancia detectada por si sola no tiene efectos anabolizantes no produciéndose así un incremento del rendimiento. Lo que no se entiende entonces es: ¿por qué le van a sancionar?

Si se lograra conseguir una serie de hechos probados que justificaran el dopaje de Contador durante el Tour de Francia, la justicia debería ser impecable. Pero el problema es que tal y como es el caso, la actual instrucción carece de estos elementos. Sólo por cometer lo que ellos llaman una negligencia no significativa se le quiere arrebatar del más preciado de sus trofeos: privarle de un año de su carrera deportiva y lo peor de todo, someterle a la impopularidad de ser un tramposo.