Alberto Contador acaba de ser exculpado de su acusación por dopaje. Lo que debería ser un motivo de alegría para el mundo del ciclismo, se ha tornado en controversia por la intervención del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Diferentes países claman contra la resolución favorable hacia Contador, esgrimiendo argumentos políticos. Sin embargo, incomprensiblemente, no hacen referencia a la irrisoria cantidad de clembuterol localizada en el organismo del ciclista, la cual, según los profesionales de la medicina, es insuficiente para mejorar su rendimiento deportivo.

Ciclismo y atletismo asolados por el doping

En la actualidad, deportes como el atletismo o el ciclismo están sufriendo auténticas persecuciones por parte de las autoridades antidopaje. En fechas recientes, la denominada Operación Galgo, hizo estragos con varias carreras deportivas e incluso vidas, ya que el exciclista Alberto León, preso de la desesperación, optó por terminar con su vida.

Marta Domínguez, posiblemente la mejor atleta española de la historia, fue cruelmente atacada por todos los medios, a pesar de no conocer la sentencia judicial. Curiosamente la actuación de la Guardia Civil, que distó mucho de proteger los derechos constitucionales de la sospechosa, apenas si fue criticada.

Y como se ha podido comprobar con Alberto Contador, el daño ya está hecho, pues ni siquiera una sentencia favorable de inocencia basta para recuperar la credibilidad.

El F.C. Barcelona bajo sospecha

Ahora bien, la ley no se aplica a todos por igual. Si quien efectúa acciones sospechosas con respecto al doping, es un deportista o una entidad deportiva que genera mucho dinero y posee gran importancia en el ámbito internacional, la persecución no se produce, y todo queda limitado a multas económicas más que asequibles.

Es el caso del F.C. Barcelona en España. Por dos ocasiones, se han saltado el control antidoping de la UEFA, lo cual resulta altamente sospechoso, sobre todo, teniendo en cuenta quién es su médico deportivo y fisiólogo. Ramón Segura, era el médico de Guardiola en el Brescia, cuando este dio positivo por nandrolona, y estuvo involucrado en otros positivos como los de Frank de Boer y David Meca.

En el mundo del deporte, hay ciclos fisiológicos, de tal manera que es imposible mantener la forma física todo el año. Le sucedió, por ejemplo, a Miguel Induráin en 1996, cuando perdió el Tour de Francia por haber alcanzado la forma demasiado pronto. En los últimos dos años y medio, los jugadores del Barcelona no padecen el típico bajón que todo futbolista experimenta a mitad de temporada, el cual es habitual para encontrarse a tope en los meses de abril y mayo, momento en que se disputan las grandes finales.

A todo esto, hay que sumar el tratamiento de hormonas a Leo Messi, que fue totalmente desaconsejado por sus médicos en Argentina o el bajón físico espectacular de los barcelonistas tras la Operación puerto (quedaron a 18 puntos del Real Madrid en liga). Tampoco cabe olvidar la potencia que gano Piqué, al poco tiempo de abandonar el Manchester United o los problemas físicos que experimentan los azulgrana, en el primer partido tras volver de los compromisos internacionales con sus selecciones.

Libre licencia para la NBA

Otro caso flagrante, es el de la NBA. Dentro de su propia competición, los análisis efectuados no van en busca de sustancias dopantes, sino de drogas comunes. Al comisionado de la NBA, David Stern, le interesa que sus baloncestistas sean un ejemplo para los niños en cuanto al no consumo de marihuana o similares. Sin embargo, también le gusta que ofrezcan un espectáculo casi sobrehumano.

Es habitual observar a jugadores muy delgados en la liga universitaria, que tras su salto a la NBA, en uno o dos años adquieren una masa muscular desmesurada. Hacerlo mediante el entrenamiento habitual de pesas, requiere mucho tiempo y esfuerzo, pero con el uso de esteroides y anabolizantes, se llega antes, a pesar del grave perjuicio para la salud que ocasionan este tipo de medicamentos.

Lo que se lleva a cabo en la NBA, quedó patente en las olimpiadas de Barcelona en 1992. Era la primera vez que se permitía a los profesionales de dicha liga participar en una olimpiada y la condición que se puso fue que ninguno de ellos, pasara el control antidoping, lo cual, además de ser tan sospechoso como las ausencias del F.C. Barcelona en los controles UEFA, resulta un auténtico agravio comparativo, pues el resto de las selecciones sí tuvo que pasarlos.

La ley al servicio del dinero

Así pues, quienes deberían estar en entredicho son las autoridades antidoping y no deportistas como Marta Domínguez, que jamás ha dado un positivo en su vida o Alberto Contador, a quien la resolución de inocencia parece no haber servido de mucho.

Es bueno cortar de raíz el uso de drogas para mejorar el rendimiento físico, sobre todo para preservar la salud de los deportistas, máxime en una época en la que las llamadas "muertes súbitas" se producen con demasiada frecuencia.

Pero si se quiere hacer una completa limpieza, no se puede estar buscando cabezas de turco para justificar las intervenciones y, después, permitir que otros, gracias a los montantes económicos que generan, se salten la ley impunemente. No es justo ni ético.