Albert Einstein se instaló en Berlín en el año 1914 gracias su nombramiento como miembro de la Academia de Ciencias Prusiana. Consiguió la cátedra meses antes de estallar la I Guerra Mundial. Él, que se consideraba antibelicista, se refugió durante esa época en sus estudios y continuó desarrollando las teorías que le valdrían el reconocimiento universal.

Einstein nació en un clima propicio que determinó su vida. A finales del siglo XIX los primeros grandes avances tecnológicos empezaban a sucederse a un ritmo vertiginoso. El niño que no destacó en la escuela por su brillantez se convirtió años después en el hombre que cambió el rumbo de la historia de la física.

Tras sus años de estudios superiores en la universidad de Zurich (Suiza) consigue un puesto fijo en una oficina que le deja tiempo para desarrollar sus teorías, algunas de las cuales, publicó en "Los anales de la Física", la revista de física publicada en Berlín más importante del momento.

Einstein viaja a Berlín

Sin embargo, el silencio de la comunidad científica consiguió desesperarle. Es gracias a Max Planck, el físico teórico más importante de Europa del momento y el editor de dicha revista, el que al leer sus artículos supo reconocer su gran valor.

Coincidiendo con las órdenes del Káiser Guillermo II que le insta a reclutar a un grupo de los mejores científicos para la creación de una nueva institución, Max Planck persuade a Einstein para que se traslade a Berlín donde le ofrece un puesto de profesor en la universidad y la membresía en la Academia Prusiana. En realidad, podía dedicarse exclusivamente a sus investigaciones las cuales serían financiadas sin problemas.

Berlín era, por aquel entonces, la ciudad más vibrante de Europa, centro intelectual y cultural que avanzaba a pasos agigantados. Aunque en un primer momento rechazó el puesto, en un claro gesto de disconformidad al propio rechazo que había sufrido por parte de los mismos científicos que ahora lo reconocían y veneraban, acabó aceptando el trabajo.

Su primera mujer y sus dos hijos se mudaron con él a la capital, para abandonarlo poco después dadas las diferencias irreconciliables de la pareja y los escarceos amorosos que definieron la vida íntima de Einstein. Separado de sus hijos, queda sumido en una tristeza transitoria, puesto que mucho antes ya había decidido sacrificar su vida personal a favor de su vida profesional.

El horror de la I Guerra Mundial

Su empeño en demostrar su Teoría de la Relatividad General quedó truncado al estallar la I Guerra Mundial. La expedición de astrofísicos que partió justo antes de desatarse el conflicto dispuesta a fotografiar el eclipse total de sol que acontecería por aquellas fechas, y que validaría las hipótesis de Einstein, se vio sorprendida en mitad del bosque ruso por los militares enemigos.

Durante la guerra que tanto le indignaba se recluyó en su estudio de Berlín.

La mayoría de sus compañeros de profesión son afines a la guerra. El director del instituto donde trabajaba, Fritz Haber, y la mayoría de los científicos trabajaban y centraban sus esfuerzos en crear y desarrollar armas químicas que facilitaran a los alemanes ganar la guerra. Einstein estaba horrorizado.

Su petición de paz fue mínimamente apoyada entre la comunidad científica. Se sentía apartado. No podía soportar el patriotismo exacerbado que estaba creciendo entre la población alemana. Y nada salía como lo tenía planeado.

La crisis del pensador

En 1916 Einstein sufrió un colapso. Su pareja de entonces, su prima Elsa, le ofreció un amor maternal que le hizo mejorar. Pronto comenzó a cambiar su suerte. Las teorías contenidas en artículos escritos más de diez años atrás, cuando trabajaba en Suiza en una oficina de patentes, se comienzan a demostrar.

Lo que hasta entonces habían sido meras hipótesis comienzan a tomar forma y consistencia. 1919 fue un año determinante para el científico. Fue el año que aconteció el famoso eclipse solar que hizo que su Teoría de la Relatividad se confirmara. Sus predicciones se demostraron al fin.

A partir de este momento se publican más de 100 libros sobre la relatividad que muy pocos entendían. Consciente de esto, Einstein se preocupó por explicarlo de un modo más sencillo de forma que todos pudieran entender. Esto hizo que consiguiera un reconocimiento masivo.

El pensador más importante del siglo XX es el primer científico que se convierte en una estrella mediática.

Premio Nobel

En 1922 recibe Premio Nobel de Física. Se dedicó durante años a dar charlas por todo el mundo mientras en su país se le empezaba a no considerar tan bien. Allí era un judío y, además, famoso, lo que le garantizaba la muerte segura.

El hombre que había cambiado la comprensión del universo no podía volver a su país, puesto que Europa se había convertido en un lugar demasiado peligroso para regresar. Así que decidió mudarse definitivamente a Estados Unidos donde vivió hasta el final de sus días.