El aikido es un arte marcial que, desde su aparición en España hace unos 50 años, se ha hecho un hueco en el panorama español. Actualmente hay en nuestro país tres grandes corrientes: Aikikai España, el Aikido Federativo - englobado dentro de la FEJyDA (Federación Española de Judo y Deportes Asociados) - y la Asociación Cultural de Aikido en España (ACAE). Aunque hay personas que han creado sus propias escuelas de forma particular, estas tres escuelas cuentan con el mayor reconocimiento y número de asociados.

La “no competición”

Este arte marcial se basa en la utilización de la fuerza del oponente para reducirle, pero esa no es su única característica a tener en cuenta, en el aikido destaca también la falta de competitividad, de ego, que se traduce en la ausencia de competiciones. En el aikido los practicantes compiten contra sí mismos en su lucha por mejorar, por lo que no es necesario vencer a un oponente para demostrar el desarrollo personal.

Esta característica es la que hace del aikido un arte marcial tan distinto a otros de mayor renombre como pueden ser el judo, el karate, el taekwondo, el jiu jitsu o el kung fu, disciplinas en muchos casos deportivizadas mucho más reconocidas en nuestro país.

Esta situación se debe a que la filosofía de la “no competición” acarrea serios problemas a la hora de dar a conocer el aikido, ya que la falta de competitividad se traduce en una falta de promoción. El hecho de no contar con grandes campeonatos a nivel nacional e internacional y la falta de ruido consecuente, acarrean el desconocimiento generalizado por parte de la población sobre este arte.

Además, debido a este hecho, las asociaciones de aikido no tienen fácil acceso a las subvenciones que el Estado otorga a distintas disciplinas con el objetivo de fomentar el deporte entre la población, lo que deriva de nuevo en la falta de promoción.

Existe aún así en nuestro país una corriente que sí practica la competición, el Aikido Tomiki, fundado por un antiguo alumno Morihei Ueshiba (Maestro fundador del aikido), Tomiki Sensei, pero que difiere mucho del resto de escuelas.

Aikido en España

El aikido llegó a España entre finales de los años 60 de la mano de Yasunari Kitaura.

Desde su aparición en nuestro país, se han organizado tres grandes escuelas: Aikikai España –extinta Asociación Española de Técnicos de Aikido– está a cargo de D. Tomás Sánzhez, 7º Dan y Shihan (título honorífico para referirse a los maestros de los maestros). Aikikai España cuenta con más de cien dojos distribuidos por todo el territorio: en Madrid, Galicia, Asturias, Cantabria, Aragón, Cataluña, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Extremadura, Murcia, Canarias y Andalucía.

El Aikido Federativo se engloba dentro de la Federación Española de Judo y Deportes Asociados (FEJyDA), donde se integran otras disciplinas como Jiu jitsu, Kendo, Wu-shu y Nihon Tai-jitsu. El Director de deportes asociados dentro de esta asociación es D. Francisco Valcárcel Robles.

La Asociación Cultural de Akido en España (ACAE) está a cargo de Yasunari Kitaura, 8º Dan y Shihan. Cuenta con escuelas en Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana, Zaragoza, Cantabria, Extremadura y Aragón.

El perfil de de los practicantes españoles suele ser el de hombres con una media de edad mucho más elevada que en las artes marciales deportivizadas.

A pesar de que existen distinas formas de hacer aikido, a todas las corrientes les une una característica en común: que ha sido únicamente la dedicación de los practicantes la que ha mantenido vivo un arte marcial que evoluciona al igual que los aikidokas, lenta pero progresivamente.