Cocinar lo justo no siempre es posible, pero sí lo es aprovechar lo que ha quedado de un plato para preparar otro sin desmerecerlo en calidad.

Las sobras de comida no es conveniente que vuelvan a salir a la mesa con el mismo aspecto de la primera preparación sino como exquisiteces que atraen a los comensales. Todo un desafío y todo un arte sin lugar a dudas.

Cómo preparar platos atractivos con los sobrantes de verduras y legumbres

Digamos que los sobrantes de verduras quedan muy bien si los colocamos en una fuente de horno mezclados con una bechamel y alternándolos con tacos de pescado o carne picada. Terminar gratinándolo.

Los restos de legumbres pasados por el chino y aligerados con un poco de agua o leche y mantequilla se convierten en magníficos purés.

Los sobrantes de guisantes y habas de un guiso pueden ser una excelente base para menestras.

Se puede preparar un sabroso primer plato con puré de patatas mezclado con sobras de pescado y gratinado.

Y si cuando estamos elaborando una receta de cocina, por error o por descuido cocemos demasiadas patatas, pues tiene solución: se prepara un puré al que se agrega mantequilla y huevos batidos y se hacen bolas que se enharinan y fríen en la sartén, así un sobrante se transforma en unas deliciosas patatas duquesa. El secreto es que queden crujientes.

Recordemos que no todo lo que parece desechable lo es. Por ejemplo, las hojas frescas de rábanos se pueden utilizar en ensaladas a las que dan un sabor picante muy original y, troceadas y mezcladas con mantequilla dan un aspecto muy agradable a las guarniciones de las carnes y pescados.

Los huevos, esos increíbles aliados de la cocina

Los huevos son una gran ayuda para aprovechar restos en forma de tortillas rellenas.

Si para algunas preparaciones hemos utilizado solamente las yemas del huevo y nos sobran las claras, pues utilicémoslas para dar un toque personal a las comidas o postres.

Y las claras, pues batidas a punto de nieve y agregadas a las tortillas suavizan y aumentan su volumen. Para los postres, con un poquito de azúcar al batirlas podemos adornar desde natillas hasta el chocolate.

¿Qué hacer cuando preparamos demasiado café, cuando nos quedan restos de queso o con lo último de una botella de vino?

El café sobrante tiene muchos usos.

Podemos congelarlo en cubitos para lo que empleamos cubeteras para hielo y luego lo utilizamos como refresco. Es una forma de conservar también sobrantes de naranjadas, limonadas o leche merengada.

Los posos de café son un excelente abono para plantas o pueden usarse también para desinfectar y desatascar cañerías.

Quedó queso olvidado y se ha puesto duro. No nos preocupamos, resulta excelente para preparar una salsa que acompañe a los platos de pasta. Basta fundirlos con nata líquida o leche.

Si nos van quedando restos en las botellas de vino podemos ir reuniéndolos agregando un poquito de vinagre para que se vayan picando y cuando tenemos cierta cantidad les añadimos hierbas y obtenemos un estupendo vinagre para ensaladas fuertes.