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Hacer la compra se convierte en un gasto constante y obligado para todas las familias que dependiendo del número de miembros alcanza unas cifras u otras. El ahorro en el hogar parece para muchos una tarea insostenible, pero economizar, evitando que nuestro presupuesto esté a punto de explotar, es posible. Siguiendo unos consejos básicos se podrá comprobar que hacer la compra a un menor coste está al alcance de todos.
Hacer una lista de la compra con lo estrictamente necesario
Hay que tener claro qué es lo que hace falta. La lista debe ser cerrada y se debe evitar ser seducidos por los productos de las góndolas especialmente atractivos a no ser que su precio sea más asequible que el de los que adquiere habitualmente. El evitar comprar cosas “por si acaso” puede hacer que nuestra factura no sea tan elevada.
Adquirir productos de marca blanca
Contados son los supermercados que no ofrecen marca propia a sus clientes. Estos productos pueden llegar a costar incluso menos de la mitad que los de marca conocida y su calidad puede superar en ocasiones con creces la de estos últimos. Ver que ambos, marca conocida y marca blanca, muestran en sus etiquetas los mismos ingredientes hace decantarse por el de menor precio para que la compra sea más rentable.
Estar atento a las ofertas
Estudiar los folletos que recibimos casi diariamente en nuestro buzón puede ser muy interesante. Ofertas como 3x2 ó segunda unidad a mitad de precio son fórmulas que utilizan los supermercados e hipermercados para atraer a sus clientes. Otra forma de fidelización se da con el lanzamiento de nuevos productos a precios muy atractivos. De esta manera consiguen captar clientes a la par que éstos ahorran unos euros comprando los productos más novedosos.
Mayor cantidad a menor precio
Los envases familiares suelen ser más económicos. Ofrecer una mayor cantidad de producto a un precio proporcionalmente más reducido suele atraer al consumidor. A la hora de comprar estos productos más grandes hay que tener en cuenta si se van a consumir o no antes de que perezcan o caduquen porque, de lo contario, no se habrá ahorrado ni un céntimo. Calcular el precio de una unidad es una buena fórmula para no caer en engaños y comprobar que realmente se está economizando.
Ahorrar comprando productos de temporada
Ciertos productos suelen costar menos en determinadas fechas así que hay que aprovechar el momento oportuno de cada uno de ellos.
Evitar compras de comida preparada
Los platos fáciles, que ahorran esfuerzo a la hora de cocinar, son más caros. Comprar los alimentos sueltos e invertir algo de tiempo delante del fogón ayuda a retabilizar el presupuesto.
Bolsas reutilizables
Las bolsas de plástico gratuitas han pasado a la historia en la mayoría de los supermercados. Ahora lo que se lleva son las bolsas ecológicas de más de un uso gracias a las cuales se contribuye a la mejora del medio ambiente y por las que algunos supermercados cobran. Estas bolsas ecológicas, cuyo valor ronda entre los 3 y los 10 céntimos, suponen otro gasto más para el bolsillo. Con estas medidas, los consumidores vuelven a llevar al mercado la bolsa de tela o las cestas de antaño.
Conseguir una tarjeta de cliente
Tener una tarjeta de cliente habitual de la tienda hace que frecuentemente se obtengan ofertas especiales y cheques descuentos adicionales.
Pagar siempre con efectivo
De esta manera, se sabrá el dinero que se gasta y no se excederá nunca la cantidad disponible.
