Agustín de Iturbide nació en Valladolid. En su infancia y juventud se desarrolló entre los estudios del seminario que dejó truncos por seguir la carrera militar. Cuando inició la lucha insurgente fue invitado por Miguel Hidalgo, pero no aceptó la propuesta porque advirtió que los planes militares y la ideología liberal, no estaban acordes con su forma de pensar.

Iturbide rápidamente escaló los principales lugares del ejército realista y venció a su paisano, al general José María Morelos, en su propia tierra. Los dos representaban los principales modelos que podría tener el nuevo país: Morelos quería la república; mientras que Iturbide deseaba el imperio.

La bandera síntesis del Plan de Iguala

Un tiempo Agustín de Iturbide se mantuvo alejado de la vida pública y se dedicó a prepararse estudiando libros de derecho y doctrina de la Iglesia. Desarrolló una habilidad asombrosa para redactar cartas, que sería el método que emplearía para lograr la independencia.

El virrey de Apodaca envió a Iturbide a combatir contra Vicente Guerrero, pero pensó que el momento de lograr la independencia había llegado y escribió el Plan de Iguala, que dio a conocer el 24 de febrero de 1824. El mismo día se dio a conocer la bandera que fue una síntesis de su plan. Los colores simbolizaban las garantías más importantes, asentadas en el Plan de Iguala: el rojo, la unión artículo 16; el verde, representaba a la independencia, artículo 2 y el blanco, la religión católica, artículo 1. La primera bandera se constituía por las tres franjas diagonales; mientras que en la actual son verticales.

La independencia, el cumplimiento de una paradoja

La gran paradoja de la independencia es que se decidió separarse de España, porque Fernando VII había impuesto la Constitución de Cádiz de corte liberal. De esta forma se separaba la Nueva España para seguir el modelo español clásico, con su propio monarca, cultura, idioma y religión.

Iturbide convenció a Vicente Guerrero de unirse para hacer realidad el Plan de Iguala y lograr la independencia, pronto se adhirieron los principales líderes regionales. De una manera casi pacífica, por medio de cartas, en un tiempo de seis meses, Iturbide logró lo que no pudieron los insurgentes. El 27 de septiembre de 1821, es la fecha más importante de México, cuando entró triunfante el Ejército Trigarante, consumando la independencia.

El Imperio, la idea de crear una patria exitosa

Para Iturbide y los demás hispanoamericanistas, patria, religión, lengua y cultura, formaban una unidad. Esta forma de vida se había constituido por 300 años y tenía muchos elementos positivos que conservar, por lo que la imposición de modelos ajenos a la idiosincrasia de la mayoría, sólo trajo más problemas y divisiones que soluciones.

Iturbide logró alcanzar la mayor extensión del territorio mexicano cinco millones de kilómetros cuadrados, abarcando territorios que hoy pertenecen a Estados Unidos de América y a países de Centroamérica. La idea era crear un país poderoso, exitoso y próspero.

Los ataques contra el Imperio de Iturbide

Estados Unidos de América fue consolidando su movimiento imperialista a partir de 1805, quería convertirse en la potencia de América, sin la sombra de ningún otro país, para lo cual debía de debilitar a la Nueva España que después se convirtió en el Imperio Mexicano. Estados Unidos de Norteamérica, siempre ha querido que México, no despunte y en los grandes intentos que ha tenido ha buscado por todos medios, destruir la economía mexicana.

Cuando Iturbide constituyó el Imperio Mexicano éste se prestaba a destacar en América como celoso protector del modelo hispano, de la religión católica, del idioma castellano, etc. Estados Unidos quiso infiltrar su modelo en la Nueva España y también se introdujo el modelo francés que se opondría al hispanoamericano. En esta lucha Estados Unidos envió como embajador a Joel Poinsett que instauró la masonería y que hizo todo lo posible porque fuera derrocado Iturbide.

Al derrocar Iturbide y subir Santa Anna como principal figura política y militar, se abrió la posibilidad para que el imperialismo y los errores propios facilitaran la mutilación de nuestro territorio perdiendo dos terceras partes. Los liberales voltearon hacia Estados Unidos y Francia, y estas dos naciones se abalanzaron sobre México, por su importancia geográfica en el continente.

Iturbide muere de manos de los hombres que liberó

Agustín de Iturbide fue desterrado a Europa, en donde se enteró de los planes de la Santa Alianza para ayudar a España a recobrar México. Con muchos sacrificios regresó a su tierra amada, pero fue fusilado en Padilla, por una ley contraria a los derechos humanos.

Por si fuera poco, los historiadores liberales se han dedicado a desvirtuar la imagen del libertador de México. Sin embargo, en la actualidad cada vez más personas reconocen en Agustín de Iturbide a uno de los grandes genios del siglo XIX.