El hombre es sociable. Para sobrevivir debe integrarse en una comunidad, cubriendo así sus necesidades de alimento, cuidado y protección. Se han dado casos de adaptación de seres humanos en comunidades de otros seres vivos, pero son excepcionales aunque no desconocidos: en la literatura infantil se habla de algunos personajes como “Tarzán” que sobrevivió entre simios o “Mowgli”, entre lobos.

La comunicación es el elemento más importante en esta interacción. Sin ella no existe el intercambio de información, indispensable en una vida en sociedad. La oferta y la demanda de las necesidades humanas y de sus compensaciones viajan con la información en un sentido o en otro.

El proceso comunicativo consta de varios elementos: el canal, el emisor, el receptor, el mensaje y el código del mensaje. Se ha de tener en cuenta el contexto de la comunicación. Sirve de ayuda para poder entender el mensaje, la realidad objetiva. En cuanto al canal, puede ser el aire, en el caso de la música o el papel con señales para el lenguaje Braille. El código pueden ser las notas musicales, la palabra, el signo o la letra.

La comunicación y la música

En el paleolítico y el neolítico no se conocía un lenguaje concreto. En los estudios realizados a los restos de neanderthales y homo sapiens, se sabe que podían expresarse por gritos o por señales. Se han encontrado indicios que detallan una necesidad de comunicación con el más allá, en las pinturas de cuevas y distintos instrumentos: tambores, piedras, vasijas. En los mismos dibujos se hallan representaciones de grupos de personas bailando o cantando, y en otras coyunturas: cazando, pescando o realizando bailes rituales para atraer la caza.

El ser humano no solo ha buscado la comunicación con sus iguales sino también con lo trascendente y desconocido: el amor, la amistad e incluso una divinidad que personifica aquel poder que el hombre no comprende. Ante la necesidad de establecer un contacto para pedir ayuda, sobre todo en los momentos más desesperados, buscó los medios más adecuados y acordes con sus posibilidades.

En un principio, ante el impedimento de utilizar mensajes verbales completos, recurrió a otros códigos y el más importante fue el de la música. Era fácil improvisar una estructura sencilla para aquellos hombres: el ritmo lo marcaba el latido de su corazón, sobre todo, o imitaban la naturaleza usando chillidos o gruñidos, golpeando con piedras o con otros instrumentos fabricados con caña o hueso, soplando o percutiendo.

Las agrupaciones musicales

Ante eventos magníficos como ataques o agasajos, se preparaban bailes o cantos. En las vasijas griegas, íberas o romanas, se pueden encontrar agrupaciones de personas del género masculino, sobre todo, divirtiéndose o rezando a la par que tocan distintos instrumentos. Podía ser uno o el conjunto de varios instrumentos. En los textos de la antigüedad se describe la utilización de coros o rondas pero no en el sentido que se conoce actualmente. En los dramas, sobre todo en las tragedias, reforzaban frases o momentos de la obra, para poder dar más énfasis a los momentos cruciales de la composición.

Poco a poco fueron evolucionando los elementos que favorecieron el desarrollo de la música. Los instrumentos adquirieron mayor complejidad. Desde la percusión en sus inicios, usando crótalos, piedras o tambores sencillos realizados con piel de cerdo hasta la instrumentación de cuerda, añadiendo tensores a los arcos que se usaban para cazar – apareciendo la lira – o viento, con tubos de hueso o de madera para fabricar aulos, flautas, se fueron cambiando los materiales, la forma de construirlos y, por ende, fueron sumándose elementos a la agrupación musical y apareciendo nuevas formas de interpretar las obras clásicas.

Tipos de agrupación musical

Una agrupación musical es un grupo de personas que interpreta música de manera coordinada. Puede ser vocal, instrumental o mixta. Hay múltiples subdivisiones atendiendo a la calidad de los instrumentos empleados, a las voces, al número de componentes, a la forma de interpretación. Antiguamente estas agrupaciones musicales acompañaban en fiestas, en ceremonias religiosas e incluso en las batallas, para dar la señal de ataque y arengar a las huestes en las batallas.

En línas generales, algunas agrupaciones vocales conocidas son: el dúo, el trío, coro de cámara, el octeto, el coro, el orfeón o la masa coral; se dedican al canto coral acompañado o no con instrumentos, según requiera la pieza. Las agrupaciones instrumentales pueden ser dúos, tríos, cuartetos, quintetos, sextetos, octetos, hasta bandas, orquestas, charangas u orquestas sinfónicas.