La agrimonia, es una planta medicinal también conocida como hierba de San Guillermo. Entre las propiedades saludables de esta planta, destacan las astringentes y las cicatrizantes; sus sumidades floridas, sus hojas y en menor cuantía sus tallos tienen propiedades beneficiosas para la salud como las diuréticas, las antidiabéticas y las estimulantes del apetito.

Planta agrimonia: descripción y cultivo

Planta herbácea y vivaz de la familia de las Rosáceas, de raíz gruesa, sus tallos largos, muy vellosos, pueden llegar hasta casi un metro de altura; las hojas pecioladas son largas y dentadas. Las flores que nacen en la mitad del tallo son pequeñas y de color pajizo. El fruto es cónico, peloso y francamente acanalado.

A esta planta se la localiza principalmente en terrenos ricos en arcilla y en climas templados de lugares herbosos y frescos. Crece abundantemente entre la hierba de los prados, en los encinares y también entre robledales.

Florece a partir del mes de mayo y se la recolecta, durante todo el verano, inmediatamente después de su floración.

Propiedades y beneficios de la agrimonia

Las aplicaciones terapéuticas de la agrimonia estarían indicadas en casos de:

Trastornos digestivos con diarrea, y de la misma manera que la planta gordolobo, la agrimonia tiene propiedades saludables para las vías respiratorias, con beneficios para las afecciones de la boca y de la garganta como anginas, faringitis e incluso úlceras de la lengua y del paladar.

Los beneficios de la agrimonia, al igual que los de otras plantas medicinales, son conocidos desde muy antiguo. Su uso a nivel externo ya se aplicaba para hacer gargarismos y calmar la tos irritante, lo mismo que para cicatrizar las heridas. Por sus propiedades medicinales relacionadas con el aparato digestivo, ayuda a quien sufre de trastornos intestinales.

También debido a sus principales componentes conocidos, es un potencial antioxidante que ayuda a disminuir los radicales libres.

La agrimonia tiene aceites esenciales, taninos y fotosterina. De todas formas, a falta de otras investigaciones, la revista fitoterapia.net, señala que según la Cooperativa Científica Europea en Fitoterapia (ESCOP, por sus siglas en inglés), la agrimonia está indicada como uso interno en el caso de las diarreas leves, y como uso externo para hacer gargarismos en el tratamiento de inflamaciones de las mucosas mucofaríngeas, así como para la curación de heridas.

Agrimony o agrimonia: usos y modos de empleo

La planta agrimonia o agrimony forma parte del agua de arcabuzazo, un remedio vulnerario muy antiguo que también se utiliza en la actualidad. El agua de arcabuzazo también lleva el nombre de alcoholato vulnerario, y goza de cierta aceptación, tanto en su uso interno como externo.

Utilización de la planta agrimonia en el ámbito interno:

  • Una infusión de unos 50g de hojas y tallos de agrimonia por litro de agua para las diarreas y la tos.
  • Una decocción de 100g aproximadamente de hojas secas de agrimonia en un litro de agua, hasta que se reduzca a la tercera parte, y se añade un poquito de miel. En casos de anginas y ulceraciones de boca o garganta.
Uso externo de la planta agrimonia:

  • La decocción anterior pero sin la miel y dejando en reposo durante al menos una hora, sirve para lavar heridas y como cicatrizante.
  • Hirviendo unos 200g de hojas secas en un litro de vino tinto entre 5 y 8 minutos y dejar en reposo durante una hora, es aplicable en forma de compresa para lavar llagas infectadas, ulceras, etc.
Los usos de la agrimonia datan desde la más remota antigüedad, así, debido a un papiro egipcio del siglo XVI antes de nuestra era, esta planta ya era utilizada para curar las enfermedades de los ojos.

La historia de la Agrimonia eupatoria

El nombre de Agrimonia eupatoria, se debe al médico Mitriades Eupator, que a su vez era rey del Ponto en Asia Menor, se dice que con esta planta aliviaba sus trastornos hepáticos.

El médico y botánico griego Pedanio Dioscórides recomendaba la Agrimonia eupatoria como uno de los mejores purgantes a nivel universal. Y la abadesa y mística de la edad media Santa Hidelgarda la recetaba contra las anginas y para hacer gargarismos.

Maurice Mességué (enlace en inglés), autor de varios libros sobre plantas medicinales, en Mi herbolario de la salud, dice que los pueblos prehistóricos recogían los frutos de la agrimonia para curarse, habiéndose hallado muchos restos en las ciudades lacustres.

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