El ictus es una enfermedad cerebrovascular que afecta a los vasos que suministran sangre al cerebro. Cuando un vaso sanguíneo se rompe o es taponado por un coágulo u otra partícula provoca que parte del cerebro no consiga el flujo de sangre que necesita, las células nerviosas del área afectada no reciben oxígeno y mueren.

Quién tiene más riesgo de padecer un ictus

Muchos de los riesgos de padecer un ictus son imposibles de controlar:

  • La edad: pasados los 55 años el riesgo es mucho mayor.
  • La historia clínica familiar.
  • La raza: las consecuencias de un ictus en los negros son mucho más graves que en otras razas debido en parte a que su presión sanguínea es más elevada.
  • El sexo: la cantidad de ictus es muy similar en ambos sexos, pero más de la mitad de los fallecimientos son de mujeres.
Hay riesgos, en cambio, que pueden ser tratados o modificados.

  1. La presión sanguínea alta es el factor de riesgo que mejor predice el ictus, la mejora en los tratamientos de esta patología puede ser la explicación de la bajada del número de muertes por ictus.
  2. Fumar. La nicotina y el monóxido de carbono dañan gravemente el sistema cardiovascular. El uso de anticonceptivos orales sumado al tabaquismo incrementa en gran medida el riesgo de ictus.
  3. La diabetes, ya que los diabéticos suelen tener también sobrepeso.
  4. El consumo excesivo de alcohol puede aumentar la presión sanguínea, causar fallos cardíacos y, en consecuencia, provocar un ictus.
  5. Ciertos tipos de consumo de drogas: tomar drogas por vía intravenosa aumenta el riesgo de ictus debido a un émbolo cerebral. El uso de cocaína también se ha relacionado fuertemente a ictus, ataques de corazón y varias complicaciones cardiovasculares.
Una vez sufrido el ictus y dañada una parte del cerebro, una de las enfermedades causadas más desconocidas es la agnosia.

La agnosia consiste en la no capacidad para reconocer estímulos ya aprendidos o comprender otros nuevos, es la alteración en el reconocimiento, los pacientes que la sufren no padecen ninguna deficiencia intelectual o incapacidad para la percepción o el lenguaje, el problema reside en la representación de la información que se recibe.

Como en la mayor parte de las enfermedades relativas al conocimiento no existe una cura, sin embargo, la rehabilitación y tratamiento por parte de un neuropsicólogo puede mejorar los síntomas.

Utilizando canales sensoriales podemos facilitar la comprensión de dichos síntomas y clasificar los tipos de agnosias en función del tipo de material no reconocido.

Agnosia visual

Es la más común, y se puede clasificar según el siguiente detalle:

  • Prosopagnosia es la incapacidad para reconocer rostros. Puede mejorarse dando relevancia especial a algún punto, un lunar, una mancha, un objeto llamativo como unas gafas o un sombrero, de esta manera pueden identificar a las personas cercanas, ya que no reconocen a la persona, pero si el objeto asociado a ella.
  • Agnosia cromática y acromatopsia consisten en la imposibilidad del reconocimiento de los colores.
  • Simultagnosia es la incapacidad para comprender una escena, el paciente fija su atención en un solo objeto sin comprender ni asociar los que lo rodean.
  • Cinetoagnosia. No reconocer el movimiento de un objeto, no ser capaces de ver el desplazamiento continuo. Un paciente de este tipo no vería un coche moviéndose, sino imágenes fijas de ese coche en diferentes sitios.
  • Alexia o agnosia de las palabras consiste en la imposibilidad de leer a partir de una lesión, cuando antes se leía perfectamente.
  • Agnosia digital es la no capacidad de distinguir los dedos de las manos.

Agnosia espacial

Conlleva la imposibilidad de orientarse, ya que no se reconoce el entorno.

Agnosia auditiva

  • Agnosia auditiva verbal consiste en que la persona no logra comprender ni identificar los sonidos.
  • Agnosia auditiva no verbal consiste en que la persona no puede identificar sonidos, no palabras.
  • Amusia receptiva es la incapacidad para reconocer notas musicales.

Agnosia táctil o asteroagnosia

Imposibilidad de reconocer objetos por el tacto.

Asomatoagnosia

  • Hemiasomatoagnosia. Pérdida de la consciencia de la mitad del propio cuerpo, normalmente la izquierda.
  • Misoplejía. Rechazo a un miembro paralizado.
  • Somatoparafrenia. Atribución de un miembro lesionado a otra persona.
  • Autotopagnosia. Incapacidad para localizar partes del cuerpo humano, incluso propias.
  • Analgoagnosia. Incapacidad para reconocer el dolor.

Agnosia gustativa

Incapacidad para reconocer sabores.

Agnosia olfativa

Incapacidad para reconocer olores.