A este pequeño loro de vivos colores y de gran corazón se le conoce, también, como Agapornis Lilianae en honor a la señora Lilian Sclater, hermana del famoso ornitólogo inglés W. L. Sclater. En 1894 fue clasificado como especie autónoma por Shelley.

Una vez que encuentra su pareja el agapornis se mantiene fiel durante toda su vida, de aquí el nombre que tiene su origen etimológico en el griego, de las palabras ágape (amor) y ornis (pájaro).

Un loro de brillantes colores

El inseparable de Nyasa pertenece al grupo de agapornis con anillo ocular blanco (grupo personata). Tiene una coloración básica brillante de un verde oscuro que se convierte en un verde claro en la parte interior. La coronilla y la frente son de color anaranjado que gradualmente se diluye para convertirse en rojo salmón en torno a la garganta y las mejillas. El pico es de color rojo.

La única mutación que ha quedado fijada en esta especie es la lutino. La cabeza es roja y el cuerpo amarillo brillante con plumas remeras blancas. La mutación apareció en Australia en 1932 y luego fue traspasada al resto del grupo.

El agapornis de Nyasa en su hábitat

El inseparable de Nyasa vive disperso por Zambia, en torno al valle del río Zambeze y partes de Tanzania y Mozambique. En los valles fluviales forma grandes grupos, de hasta 100 ejemplares.

Su alimentación se basa en bayas, frutas y yemas de diversas plantas. El agua es un elemento fundamental para esta especie y el inseparable de Nyasa disfruta pasando mucho tiempo del día en el suelo, junto a charcas.

Durante los meses de enero y febrero el agapornis de Nyasa suele dedicarse a la cría. Normalmente la puesta es de 3 a 6 huevos, con un periodo de incubación de 22 días. Al cumplir 45 días los polluelos abandonan el nido.

A diferencia de la mayoría de especies de inseparables, que utilizan las plumas para transportar el material de nidificación, el agapornis de Nyasa se sirve de su pico para sujetar corteza y tallos de plantas necesarios para construir su nido. Suele depositar sus huevos también en antiguos nidos de pájaro tejedor o en los aleros de las casas.

Las diferencias entre los machos y las hembras agapornis de Nyasa no son muy apreciables, aunque el peso para los primeros ronda los 38 gramos y para las segundas los 43. Ambos tienen una talla de 13-14 centímetros. Su esperanza de vida es de quince años.

Agapornis, el “pájaro del amor”

Los agapornis exhiben unas intensas y estrechas relaciones entre los ejemplares del sexo opuesto. Entre la pareja se establece una relación de amor tan intensa que se dice que si un miembro de la misma muere, el otro también puede morir de tristeza. De aquí su apodo lovebirds, para los ingleses y norteamericanos, inseparables, para los franceses y los españoles, unzertrennlichen, para los alemanes, e inseparabili para los italianos.

No obstante su carácter asustadizo y romántico, los agapornis, tienden también a ser agresivos con pájaros que no sean su pareja. Esta característica de agresividad se manifiesta sobre todo entre loros del mismo sexo y con pájaros de otras especies. Sin embargo, los agapornis son muy cariñosos con los seres humanos.

El agapornis de Nyasa, una mascota muy especial

Los agapornis o inseparables son unos de los pájaros de compañía que gozan de mayor popularidad hoy en día. Con el paso del tiempo la población del agapornis de Nyasa se ha reducido por causas desconocidas. Por este motivo su disponibilidad no es frecuente y su precio es muy elevado.

Los afortunados amantes de este loro, que pueden gozar de su compañía, aseguran que se convierte en un miembro más de la familia, vivaz y entretenido con buena disposición hacia sus cuidadores. De hecho el agapornis es capaz de profesar el mismo afecto a su pareja igual que a sus amigos humanos. Si se adquieren dos es preferible que sean de la misma especie: un ejemplar de mayor tamaño o más agresivo puede intimidar al otro.

Nunca hay que olvidar que adquirir una mascota significa asegurarle bienestar y seguridad a lo largo de toda su vida.