Un alimento afrodisíaco es toda sustancia comestible vegetal o animal que favorece y despierta el deseo sexual. Los primeros afrodisíacos se escogieron por su similitud con los órganos sexuales. El banano, el espárrago y el pepino eran símbolos fálicos, mientras las fresas, las ostras y almejas eran símbolos vaginales.

Un reciente estudio publicado en la Food Research International, la revista del Instituto Canadiense de Ciencia y Tecnología de Alimentos, afirma que algunos afrodisíacos son "verdaderos estimulantes del rendimiento". Massimo Marcone, de la Universidad de Guelph (Canadá), asegura que los auténticos afrodisíacos son el azafrán y el ginseng.

La revista dice que existen muchos afrodisíacos y tiene que ver con cada cultura. Por ejemplo, algunos aseguran que se les incrementa la líbido comiendo muira puama, árbol brasileño; otros informan de la raíz de la maca peruana, y también se cree que el vino y el chocolate son buenos afrodisíacos.

El alcohol ha sido considerado afrodisíaco porque facilita el encuentro sexual y parece aumentar el deseo de manera transitoria, pero los científicos aseguran que entorpece el desempeño sexual.

Los afrodisíacos pueden ser tranquilizantes, que eliminan la ansiedad en el preámbulo sexual; y los vitalizantes, que proveen las sustancias que estimulan el deseo y dan energía al cuerpo. Entre los primeros están las hierbas, y los segundos incluyen hierbas, semillas, nuez, mariscos y otros productos de origen animal.

Afrodisíacos tranquilizantes

Estudios médicos han demostrado que los afrodisíacos tienen un componente emocional importante: una mente tranquila y relajada favorece la intimidad. La ansiedad y el miedo bloquean el deseo y el desempeño sexual, de ahí que las hierbas tranquilizantes que relajan la mente y los nervios son fundamentales para una sana relación sexual.

Entre las hierbas que eliminan la ansiedad y favorecen un estado mental ideal antes de la relación sexual están el toronjil, la valeriana, la manzanilla y la albahaca, que deben ser tomadas unas horas antes de la intimidad. También es aconsejable tomar agua de avena que, además de ser saludable, produce un suave relajamiento.

Afrodisíacos vegetales

Los más poderosos estimulantes del apetito sexual de origen vegetal son el ginseng, la yohimbina y la damiana. El ginseng es un rápido energizante, la yohimbina se extrae del un árbol africano y es estimulante, y la damiana es un vasodilatador y estimulante cerebral, aunque su abuso lesiona el hígado.

Otras plantas son el apio, (que al igual que las trufas contiene feromonas, sustancias afrodisíacas), el azafrán, (es utilizado en los bebedizos orientales antes de la intimidad), la guaraná, (es un estimulante termogenético que produce calor en los órganos sexuales) y el jengibre (asociado con el ginseng se convierte en un poderoso cóctel para aumentar la libido).

Otro alimento ideal es el ajonjolí, con todos los aminoácidos esenciales, en especial la l-arginina que estira las fibras del cuerpo cavernoso y excita las terminaciones nerviosas de la vagina; para la mujer también sirve el perejil, por sus estrógenos; y el clavo es ideal para aumentar el deseo en las mujeres que han perdido interés por cansancio nervioso y la menopausia.

El polvo de nuez moscada es útil para elevar la libido en las mujeres y mejorar los orgasmos, además de producir calor en la zona pélvica. Esta nuez contiene myristicina, un alcaloide componente de la droga ‘éxtasis’, un enteógeno o sustancia que incrementa la percepción sensorial y el acercamiento sensual. Y la canela es uno de los más recomendados para el exceso de relaciones sexuales.

En años recientes se ha redescubierto un alimento proteínico nativo de los andes peruanos llamado maca, una raíz que se está recomendando y consumiendo como reconstituyente y afrodisíaco, además de elevar los niveles de testosterona en hombres y mujeres.

Afrodisíacos animales

Los afrodisíacos de origen animal proceden principalmente del mar, en especial los mariscos. El más conocido es la ostra, por su alto contenido en zinc, un elemento esencial en el desarrollo de los órganos reproductivos y para aumentar el líquido seminal.

Otros moluscos ricos en minerales que favorecen el placer sexual son las almejas, el cangrejo, los camarones y el calamar. Los griegos inventaron el ceviche al darse cuenta que muchos frutos de mar eran estimulantes sexuales. La cazuela de mariscos incluye unas siete especies marinas y es un excelente multiplicador del apetito sexual.

Muchos pueblos consumen órganos sexuales de animales o productos que tengan que ver con la reproducción, como la ubre de vaca, el pene de toro, la jalea real de abejas, huevos de golondrinas, de codorniz y de algunos reptiles como la iguana y la tortuga, además de semen de animales.

Mezclas afrodisíacas

La maceración durante 15 días en vino blanco con clavos, canela, nuez moscada, jengibre y damiana, resulta ser un potente estimulador del deseo y es capaz de incrementar la energía cerebral y del cuerpo en general. Se toma una copita en ayunas y otra por la noche, durante una semana.

Otra combinación ideal y recomendada es la infusión de ginseng y yohimbina, tomada una o dos horas antes de la intimidad, aunque no es aconsejable para quienes padecen taquicardias o hipertensión. También se puede macerar la vainilla por cinco días en cualquier bebida alcohólica, y se toman dos copitas al día.

Los alimentos afrodisíacos contienen vitaminas, minerales, aminoácidos, oligoelementos y otras sustancias que proveen energía y vitalidad al cuerpo, pero por sí solos no aseguran el deseo y un buen desempeño sexual si no van acompañados de una disposición anímica que propicie una gratificante intimidad amorosa.