Al casarse, Lety y su esposo adquirieron un cachorro que se adaptó perfectamente a su vida y al que le dedicaba mucho tiempo, situación que cambió al mudarse de casa, que aun con jardín, pasaba todo el día solo porque ambos trabajaban. Decidieron tener otro para que acompañara al primero. Al enterarse mediante una protectora de animales que había perros de raza en adopción, les conmovió en especial la historia de un cachorro de la misma raza que el suyo que pasó toda su vida maltratado, en un patio diminuto y a la intemperie. Lo adoptaron y quedaron tan satisfechos que tiempo después, adoptaron una perrita mayor mestiza.

Animales abandonados

Miles de animales son abandonados por motivos varios: son crías no deseadas, los dueños no supieron educarlos, no sabían los gastos que conlleva tener una mascota, no esperaban que "creciera tanto", no consideraron que requería atención, tiempo y limpieza, cambiaron de residencia y "no pueden llevárselo", el dueño original falleció y nadie quiere hacerse cargo del animal, porque el niño que lo recibió como regalo, ya se aburrió de este. O porque el animal comprado no "cumplió" con las características prometidas y simplemente, se le desecha.

Alrededor del 70% de los perros en el país no tienen hogar y del porcentaje restante, muchos llevan vidas llenas de maltrato, negligencia, privaciones o vejaciones.

¿Comprar un perro o adoptar una mascota?

Hay infinidad de anuncios sobre comprar un perro, venta de perros o criaderos de perros a precios elevados que no garantizan el supuesto pedigree del animal: un criador serio no se anuncia así como así. El fomentar la venta de perros conlleva a la sobrepoblación animal y al abandono y sacrificio innecesario de millones de animales. Entonces, si ya tenemos un perro y queremos otro, mejor lo adoptemos.

Motivos para adoptar un segundo perro

Raúl y su esposa decidieron adoptar una mascota al enterarse de que había centros de adopción para perros y así completar su familia. A las pocas semanas de adoptar al primero, descubrieron a una perrita callejera y decidieron también adoptarla para que así el otro tuviera compañía de su propia especie. En el caso de Virginia, la adopción fue consecuencia de su altruismo hacia los animales, ya que rescataba y buscaba hogares para hembras preñadas y sus crías. Y cuando algunos no encontraban casa por discriminación (no eran perros de raza), se los quedó.

Ventajas de adoptar otro perro

  • Si el primero era demandante o territorial, al tener compañía, cambia.
  • Si el primero era mayor, "rejuvenece" con la llegada del otro: juega más y está más alerta, y en caso de tener achaques, estos mejoran.
  • Hacen cosas juntos: tomar el sol, acicalarse mutuamente y se complementan aun cuando tengan temperamentos diferentes.
  • Adoptan su propio rol: si uno es sumiso, se somete al otro y este protege a su compañero.
  • Al salir sus amos, ya no se queda solo, deprimido o es destructor, porque tiene compañía.
  • El segundo aprende rápidamente las rutinas y reglas de la casa al imitar al primero, como obedecer órdenes o dónde hacer sus necesidades.
  • Al tener a otro de su especie, se sienten ambos en manada y su comportamiento cambia en un sentido natural y positivo.

Cómo adoptar una segunda mascota: el proceso de adaptación

Si ambos son cachorros, si el recién llegado es el cachorro, o si son dos hembras o hembra y macho, la adaptación suele ser fácil, además de que al tener la experiencia de un primer perro, ya no se cometen los mismos errores. Los posibles problemas de agresividad disminuyen al esterilizar a ambos. El tener dos machos es un poco más complicado: ayuda el acudir con un etólogo canino, además de una rutina diaria de ejercicios con ambos perros y fortalecer su vínculo. Y como aconseja Lety: "con liderazgo, rutina, ejercicio, disciplina y amor se consigue tener mascotas equilibradas, bien portadas y felices".

Razones para adoptar otro perro

Comenta Raúl: "el cariño no se divide entre dos, sino que se multiplica para ambos; no es lo mismo pararse frente a una tienda de mascotas y desembolsar dinero que el elegir a un animal necesitado de hogar y que esta sea su última oportunidad para tener uno". Por su parte, Virginia señala: "el adoptar a un (segundo) perro te hace aprender a ser responsable de una vida que siente".

Entonces, al adoptar a otro perro no solo es dar un amigo al perro que ya tenemos, sino como concluyó Lety: "es una suerte el adoptar a un segundo perro, ya que su lealtad, agradecimiento y amor son infinitos, aun cuando sea un animal traumatizado, cuando se sigue la rutina correcta para rehabilitarlo es muy satisfactorio ver cómo los perros no recuerdan un pasado hostil y en cambio siguen adelante, algo digno de imitar por parte de nosotros, sus humanos".