El proceso de adopción internacional suele ser bastante largo. Acostumbra a superar los dos años de promedio, aunque no es menor el dato que apunta a un 19% que han tenido que esperar más de cuatro años. También puede ser muy costoso –con un gasto que ronda los 12.000 euros–, repleto de trámites legales y acompañado siempre por un sentimiento de incertidumbre que no termina hasta el momento en que el proceso culmina con éxito. Aún así cabe señalar que las adopciones tienen un final feliz en un porcentaje que supera el 90%.

Es significativo el descenso que se ha producido en los últimos tiempos en lo referente a las adopciones internacionales. En los últimos cinco años ha descendido casi a la mitad.

La administración y el certificado de idoneidad

En España, las competencias para seleccionar a los candidatos, recae en las comunidades autónomas. A través de sus consejerías de servicios sociales se tramitará, si procede, el certificado de idoneidad. Este es el primer e imprescindible paso para iniciar los trámites de adopción. De todos modos, la consecución del certificado no es sencilla ni agradable. De hecho, muchos aspirantes no logran superar este primer obstáculo, bien porque no dan el perfil requerido o porque ante las dificultades y exigencias del mismo terminan por echarse atrás.

El certificado de idoneidad valora la situación socioeconómica, las aptitudes pedagógicas así como la capacidad y la madurez emocional de los futuros progenitores, hurgando, en ocasiones, en aspectos personales. El certificado es gratuito, salvo excepciones, tal y como sucede en Cataluña.

ECAI

Los servicios sociales son los que deben informar sobre los diferentes convenios existentes en materia de adopción que rigen en cada país. De igual modo se informa sobre los ECAI (Entidad Colaboradora de Adopción Internacional) que operan allí.

La intervención de un ECAI no constituye necesariamente un imperativo, aunque resulta más que recomendable contar con ellos. Evidentemente, la profesionalidad y la efectividad que, en todos los sectores sociales puede ser mayor o menor, facilitará notablemente el proceso.

Los ECAI son asociaciones sin ánimo de lucro que se financian a través de los propios aspirantes a adoptar a un niño.

Dónde adoptar a un niño

Tradicionalmente hay una serie de países donde las familias españolas han tramitado la adopción de sus futuros hijos. Rusia y Etiopía ocupan los dos primeros lugares en cuanto a las preferencias de los adoptantes, seguido de cerca por China. A una cierta distancia están Ucrania y Colombia.

Las dificultades y las trabas en la adopción van ligadas tanto a los convenios –que pueden modificarse o desaparecer–, como a la evolución de los propios países. En China, por ejemplo, debido en buena parte a su crecimiento económico, las condiciones que han de reunir los candidatos se han endurecido considerablemente: deben llevar casados más de dos años, estar en perfecto estado de salud, tanto física como mental, tener estudios mínimos a nivel de bachillerato o equivalente y tener unos ingresos –cada cónyuge– superiores a los 10.000 euros.

También conviene tener presente que la mayoría de países no otorgan adopciones a núcleos familiares que no se correspondan con lo que se entiende como tradicional. Es decir; hombre y mujer casados. Aunque siempre hay excepciones.

Asociaciones de padres adoptivos

La interminable burocracia y todos los pasos que deben seguirse para la adopción internacional, conlleva que muchas personas interesadas no sepan muy bien qué hacer ni dónde acudir. En este sentido es muy recomendable asesorarse en una asociación de padres adoptivos; personas que ya han experimentado todo el proceso y cuyo consejo y orientación puede resultar muy valioso.

Otros puntos de interés e informativos son el Ministerio de Sanidad y Política Social e Igualdad, el Convenio de la Haya sobre adopción o CORA, la Coordinadora de Asociaciones en Defensa de la Adopción y el Acogimiento.