Los primeros aditivos que conoció la humanidad fueron la sal y el vinagre, conservantes usados desde la antigüedad hasta nuestros días. Con el tiempo, el hombre investigó y desarrolló una infinidad de sustancias para conservar y mantener el sabor, el olor y el color de los alimentos.

Cómo reconocer los aditivos

En la Unión Europea, los aditivos alimentarios autorizados se designan mediante un código formado por la letra E seguida de dos a cuatro cifras.

Colorantes naturales

  • Caramelo E-150. Componente habitual de las bebidas de cola, ron, coñac, caramelos, cervezas, helados, productos cárnicos, sopas preparadas, etc. Este componente puede tener un efecto laxante en algunas personas.

Colorantes artificiales

  • Tartrazina E-102. Se usa en repostería, helados, caramelos, golosinas y bebidas refrescantes, para producir un color amarillo limón. Puede producir una reacción adversa en personas alérgicas. Se la relaciona con casos de hiperactividad infantil. Sin embargo, estos estudios no han sido confirmados y se cuestiona su veracidad. Las personas asmáticas también pueden experimentar algunos síntomas tras el consumo de este aditivo, ya que actúa como un agente liberador de histamina.
  • Amarillo anaranjado E-110. Se usa en refrescos de naranja, helados y caramelos. Algunos especialistas consideran que en algunos casos puede provocar reacciones alérgicas y trastornos del comportamiento infantil.
  • Rojo E-124. En España, algunos fabricantes lo usan para colorear el chorizo. Se ha indicado el posible potencial cancerígeno en algunos experimentos de laboratorio realizados con animales.
  • Eritrosina E-127. Es el colorante de los lácticos con aroma de fresa, caramelos, patés de atún o salmón y derivados cárnicos. No se aconseja para personas con problemas de tiroides por su alto contenido en yodo.

Conservantes

Son agentes imprescindibles para garantizar la protección de los alimentos, conservando las propiedades y defendiéndolos de los ataques de microorganismos.

  • Sulfitos E-220, E-221, E-222, E-223, E-224, E-226, E-227, E-228. Usados en conservas vegetales, mostos, vinos, sidra, vinagre, cerveza, aceitunas, etc. Pueden producir algún síntoma alérgico a personas que padezcan asma.

Antioxidantes

Se utilizan para ayudar a preservar los alimentos. La exposición al oxígeno y la luz del sol son los dos factores principales que causan la oxidación de los alimentos, así que estos son preservados manteniéndolos en la oscuridad y sellándolos en envases.

Las moléculas más comunes atacadas por la oxidación son las grasas no saturadas, que se vuelven rancias. Los lípidos oxidados se descoloran a menudo y tienen un gusto desagradable con sabores metálicos o sulfurados, por lo que es importante evitar la oxidación en alimentos ricos en grasas.

Emulsionantes

Destinados a mejorar la textura y cremosidad de algunos alimentos.

  • Lecitina E-322. Un derivado de la soja, se usa en repostería, chocolates, galletas, pastelería, caramelos o cacao en polvo. No tiene efectos nocivos ni alérgicos, y la afirmación que mucha gente hace de que ayuda a adelgazar es falsa.

Potenciadores de sabor

Este aditivo no aporta sabor al alimento, sino que realza el que el alimento ya tiene, proporcionando al paladar una sensación de cuerpo y viscosidad.

  • Ácido glutáminico y glutamatos E-620, E-621, E-622, E-623, E-624, E-625. Usados en sopas, salsas y guarniciones.
  • Ácido guanilínico, guanilatos, ácido isonímico e inosinatos E-626, E-627 E-628, E-629 E-630, E-631 E-632, E-633. Veinte veces más potentes que los glutamatos, usados en derivados cárnicos, fiambres, patés, bollería, sopas de sobre y salsas. Deben evitarlos las personas con exceso de ácido úrico.

Edulcorantes bajos en calorías

La preocupación por el peso y el culto al cuerpo han hecho florecer la industria de los edulcorantes no calóricos.

  • Ciclamato E-952. Sospechoso en los de actuar como cancerígeno, se sigue usando en bebidas carbónicas y yogures edulcorados. Como precaución deberían abstenerse de consumirlo niños y mujeres embarazadas.
  • Sacarina E-954. Se usa como edulcorante no calórico, y en medicina cuando está contraindicada la toma de azúcar. Se emplea en la elaboración de bebidas refrescantes, en yogures edulcorados y en productos dietéticos para diabéticos.
  • Aspartamo E-951. Un edulcorante no calórico descubierto en 1965 y comercializado en los 80. Numerosas organizaciones nacionales e internacionales han evaluado la inocuidad del aspartamo y un comité internacional de expertos ha establecido un nivel de Ingesta Diaria Admisible (IDA). Sin embargo, ciertas voces han reabierto el debate sobre los riesgos que el aspartamo pudiera representar para la salud.

Ventajas que nos ofrecen los aditivos

  • Evitan que los alimentos se deterioren, pierdan color y firmeza y se alteren provocando intoxicaciones alimentarias.
  • Mejoran el aspecto y el aroma de la comida.
  • En algunos casos son unos buenos sustitutos para determinados pacientes, o complementos en dietas de adelgazamiento.

Desventajas que nos ofrecen los aditivos

  • Pueden estar destinados a disimular la escasa calidad de algunos alimentos, potenciando su sabor, color o aroma.
  • Pueden representar algún riesgo para la salud, provocando reacciones adversas a determinados aditivos sintéticos.
  • En algunos casos ciertos aditivos han sido considerados como posibles agentes cancerígenos, alérgicos o desencadenantes de la hiperactividad infantil.

Productos naturales y ecológicos

Es importante, pues, saber lo que se come y si perjudica la salud. Muestra de ello es que en estos últimos tiempos han aumentado el numero de establecimientos que se dedican a la venta de productos naturales y ecológicos, cobrando estos alimentos a un precio superior al de mercado. Pero el producto que venden es más sano, y a mucha gente no le importa pagar más dinero, ya que la salud es lo que está en juego.