Las noticias en España no podían ser más desesperanzadoras pese al visto bueno de Guindos como ministro de Economía por parte de Bruselas. Rajoy que arrasó en las presidenciales de noviembre se entrevistó con Merkel el jueves; pero el viernes se enfrentó al fin de Spanair, el probable cierre del diario Público y la subida a más de 5 millones de parados. Viernes negro para España.

Spanair cancela sus vuelos y 22,270 pasajeros colgados

Antes de las nueve de la noche desaparecía del cielo del Madrid el último vuelo de Spanair. Pero no, afortunadamente no se trataba de un accidente aéreo parecido al de 2008 o un avión desaparecido. Simplemente Spanair dejaría de volar porque estaba en bancarrota.

Una señora afirmaba indignada que las "hojas de la reclamación no van a resolver nada". Sin embargo la rellena como una autómata. Y es cierta su reflexión, al parecer. Ella, como 22.270 pasajeros, se quedará en tierra. La señorita del mostrador, en el paro.

4 mil parados: Se acusa a Artur Mas y el Tripartito

Si supiera que quien le alcanza la hoja de reclamación piensa mas bien que terminó en la calle. Una moneda más en esa enorme hucha de 5 millones de parados.

La tensión se ve en sus rostros. Las chicas trabajan a la velocidad de "Tiempos modernos" de Chaplin; pero no es momento de risas.

"¿Y esto sirve?" arremete otra cliente contra el personal de Spanair. Se refiere a esas más de 2000 mudas hojas de reclamación. Le dice sí con un no. En realidad ha querido decir que sí, que entre todos los empleados de la desaparecida Spanair harán una encerrona, porque si no, no conseguirán que les paguen la nómina de enero. Y lo más preocupante es que están en el paro sin haber sido despedidos.

Qatar airways no apuesta por Spanair

¿Conseguirán que Spanair cumpla con los pagos? Eso es lo primero que se preguntaron los agentes de facturación de Spanair cuando a las 20 horas se anunció a los viajeros que la empresa no iba más. Era el fin. Esa misma tarde el directorio de Spanair tenía la esperanza que la compra de acciones de Qatar Airways podría salvarles del hundimiento; pero la empresa decidió no arriesgarse por una compañía devaluada que solo había producido año a año pérdidas de más de 100 millones. Y la tendencia no cesaba. Era en definitiva una compañía low cost; es decir de bajo coste.

Como pasajero uno subía a bordo por un precio módico con un equipaje de mano, sin recibir un yogur por parte de la tripulación y en un horario en el que uno debía pernoctar en el aeropuerto amortajado en una bolsa de dormir. Ahora solo eso podrán hacer los tripulantes: vivir a base de yogur, con un equipaje de mano porque muchos de los jóvenes tripulantes deberán regresar a casa de sus padres porque si no, existe la posibilidad de dormir en una bolsa de dormir en la calle. La vida y sus jugarretas.

Ana Pastor exige sanción para Spanair

Ya ese viernes hizo su entrada la ministra de Hacienda Ana Pastor para inspeccionar el desastre. Llegó cerca de la medianoche y lanzó sus críticas contra la compañía aérea porque no se podía anunciar un cese del servicio apenas con una hora y media de antelación. Incluso se vendían billetes por internet esa misma mañana y tarde del viernes, justo cuando el directorio de Spanair recibía un "no" rotundo de Qatar Airways. Era mejor no contar con la Generalitat que había sido bastante clara: ningún euro más iría a las arcas de Spanair.

El personal de atención al cliente de Spanair seguía reubicando a los usuarios afectados; pero ningún directivo de la compañía aérea se daba la molestia de aparecer.

El Tripartito compra Spanair. ABC culpa a Artur Mas

Ya las rotativas, sobre todo el conservador diario ABC, culpaban al presidente de la Generalitat de Cataluña: "Artur Mas cierra Spanair". Demagogia o no, fue en realidad el equipo directivo quien decidió el final imprevisto de la línea aérea de bandera de Cataluña. Y son esos responsables a quienes la ministra de Fomento dirigió su advertencia al día siguiente, sábado. Deberán pagar 9 millones de euros como sanción por los daños y perjuicios.

Sin embargo eximió de culpa a la Generalitat que como socio desembolsó en esta compañía semipública 150 millones de euros, cantidad exorbitante de la que muchos señalan como responsables a Pasquall Maragall y José Montilla, expresidentes de Cataluña, anteriores a Mas, y el famoso Tripartito gobernante formado principalmente por el PSOE y ERC.

De ese modo gracias a las grandes inyecciones de dinero, fue posible que Spanair haya podido competir con su máximo rival, Vueling.

Público y su concurso de acreedores

Pese a las intenciones de Rajoy y su promesa de no ser un aprendiz de brujo capaz de hacer milagros, económicos, este 2012 con 12 uvas a ritmo de campanadas, mal ha comenzado. Se prevé el cierre de diario Público, principal medio opositor de la cúpula del PP.

Tras el despido previo de periodistas, el que muchos llaman "el periódico de Zapatero" porque ZP eligió a su exdirector Felix Monteira como secretario de Estado de Comunicación, Público presentó un concurso de acreedores. El motivo fue su imposibilidad de pagar deudas al haber bajado la publicidad por parte de los anunciadores. Y a diferencia de otra prensa, este periódico no publica anuncios de acompañantes sexuales.

Para colmo de males, los préstamos le han sido denegados. Su cierre inminente supondrá 160 periodistas sumados a los 4 mil tripulantes de una aerolínea muerta. Todo esto huele a desastre.