El fumar es un hábito adoptado por muchas personas para obtener placer, ya que la nicotina va directamente al cerebro liberando productos químicos que dan sensación de bienestar pero que termina siendo perjudicial para la salud.

El fumar es una adicción. La falta de cigarrillos torna al fumador irritable y ansioso, ya que el cuerpo pide cada vez más nicotina para seguir sintiendo bienestar. La tasa de mortalidad motivada por esta adicción va en aumento.

Una muerte evitable

Según la Organización Mundial de la Salud, fumar es la causa de muerte evitable más frecuente en el mundo. Cada 10 segundos muere en el mundo una persona por enfermedades relacionadas con el tabaco. El fumador tiene más probabilidades de contraer enfermedades graves. Cada cigarrillo quita al fumador 6 minutos de vida.

En la Argentina mueren aproximadamente 40.000 personas a causa del tabaco. A partir de los años 60, se relaciona al tabaco con graves enfermedades como el cáncer de pulmón, de boca, de laringe, esófago y vejiga. El fumador acorta su vida entre 8 a 10 años, siendo propensos a sufrir más enfermedades.

Riesgos del fumar

El fumador

  • Tose más.
  • Las dificultades para respirar y caminar son muchas. No puede caminar distancias ni cortas ni largas, se agota rapidamente y camina jadeando.
  • Siempre está cansado, las actividades diarias lo agotan rápidamente y cuando tiene más edad duerme muchas horas.
  • Padece más congestiones catarrales, más resfríos.
  • Los riesgos de muerte súbita son elevados.
  • Tiene mayor riesgo de sufrir ataques cerebrales y sufrir infartos.
  • El riesgo de padecer impotencia sexual es mayor.
  • Pierde el apetito y tiene mayor riesgo de sufrir úlceras en el tubo digestivo.
  • La piel del fumador se torna grisácea, pálida y con arrugas faciales prematuras.
  • Tiene su dentadura manchada, amarillenta.
  • El tabaco es responsable del 85% de todos los nuevos casos de cáncer de pulmón. causa enfermedades cardíacas y enfermedades pulmonares.
  • La mitad de los fumadores mueren por causa del tabaco.

Tabaquismo pasivo

Fumadores pasivos son las personas que sin tener el hábito de fumar, inhalan involuntariamente el humo exhalado por el fumador.

El grupo familiar del fumador tambien sufre las consecuencias del tabaco. En una casa de fumadores, los niños suelen presentar una ventilación pulmonar disminuida. El riesgo de contraer bronquitis o neumonía en el primer año de vida es doble, ya que inhalan tanta nicotina como sus padres.

El fumador pasivo está en riesgo de cáncer de pulmón y enfermedades cardiovasculares, tiene mayor incidencia de afecciones respiratorias como el asma.

Composición del cigarrillo

Un cigarrillo es un cilindro blanco de aspecto inocente, pero sumamente nocivo. Mata poco a poco, contiene aproximadamente 4.000 productos químicos con un alto grado de toxicidad.

Entre ellos

  • La nicotina: alcaloide del tabaco, estimulante poderoso, es lo que le da el sabor al cigarrillo y crea adicción. A los pulmones del fumador llega el 90% de nicotina, sigue hacia el torrente sanguíneo, traspasa la barrera hematoencefálica hacia el cerebro produciendo una descarga de adrenalina que acelera la frecuencia cardíaca y eleva la presión arterial, en el cerebro reduce las enzimas MAO-B que regula la transmisión de dopamina, neurotransmisor que controla la motivación y el placer. A menor cantidad de MAO-B, mayor cantidad de dopamina, esta hace que el fumador no pueda controlar sus ganas de fumar otro cigarrillo.
  • El alquitrán: compuesto por hidrocarburos aromáticos, contiene varios agentes productores de cáncer. Con cada inhalación el alquitrán se pega en los pasajes de aire. Los cilios (pequeños filamentos protoplasmáticos) tratan de eliminarlo de los pasajes de aire, el alquitrán del tabaco los paraliza y llega a los pulmones con las fatales consecuencias conocidas.
  • monóxido de carbono:es uno de los gases del humo del cigarrillo. El monóxido de carbono atraviesa los alvéolos pulmonares y empuja hacia afuera el oxígeno de la sangre forzando al corazón a trabajar más para conseguir el oxígeno que necesita.
El hábito de fumar es la causa del 80% de muerte por distintos tipos de cáncer y es el responsable de obstrucciones pulmonares, enfermedades de las coronarias, contracción de arterias y aumento de tensión arterial entre otras graves enfermedades.