La adicción al trabajo lleva al individuo a darle una prioridad absoluta a su vida laboral en detrimento de otras facetas importantes de la vida. Se vive por y para el trabajo, relegando la capacidad de vivir y disfrutar de otras realidades a un segundo término. Su seguridad está inextricablemente unida al trabajo; en ese ámbito saben qué hacer en todo momento y cómo reaccionar, algo que no sucede, por ejemplo, en entornos tan trascendentales como la familia y, en general, en cualquier escenario donde pueda entrar en juego su mundo emocional. Su meta, a la que dedican todos sus esfuerzos, es el éxito profesional a costa del emocional.

El adicto al trabajo: la personalidad

Para un adicto al trabajo la vida es como un juego de estrategia donde lo único importante es ganar; un reto constante donde las personas se convierten en meros instrumentos que se utilizan para alcanzar el éxito profesional. No escapan de esa peligrosa tela de araña que teje el adicto, esposas, maridos ni hijos. La familia, en este caso, es un elemento que representa el éxito personal, aunque en realidad no es más que una apariencia.

El adicto al trabajo tiende al perfeccionismo y suele tener una baja autoestima. También los hay con perfiles claramente narcisistas que, al alcanzar ciertas cotas de poder, se deshumanizan por completo, buscando obsesivamente la admiración y obediencia de los demás. No son capaces de comunicar nada real que tenga que ver con los sentimientos. Y si son presionados en los aspectos sentimentales, lo cual sucede más pronto o más tarde, su reacción suele ser evasiva cuando no iracunda, lo que no es óbice para que también desarrollen cierto sentimiento de culpabilidad.

Consecuencias de la adicción al trabajo

La sociedad suele ver con buenos ojos al profesional dedicado en cuerpo y alma a su trabajo. Se le considera responsable, serio y confiable. El esfuerzo y la ambición son valores admirados, pero cuando se sobrepasan ciertos límites aparece la adicción al trabajo. A diferencia de otras adicciones, esta es la única que recibe elogios sin reparar en el problema que supone para quien la padece. La adicción al trabajo siempre tiene sus consecuencias, de las que se podrían destacar las siguientes:

  • Relaciones interpersonales poco profundas.
  • Necesidad y búsqueda desmesurada de éxito profesional.
  • Ansiedad.
  • Falta de empatía.
  • Incapacidad para establecer vínculos sentimentales profundos.
  • Enfermedades cardiovasculares, gástricas, hipertensión, etc.
  • Consumo de sustancias tóxicas; habitualmente cocaína.
  • Autonegación y ausencia de control en lo referente a esta adicción.
  • Desconfianza.
  • Incapacidad para disfrutar en otras áreas.
  • Autoexigencia elevada.
  • Actitud egocéntrica.

Causas de la adicción al trabajo

Las causas que pueden llevar al individuo a obsesionarse con el trabajo hasta convertirlo en adicción, suelen tener su punto de partida en la infancia. Una de las causas tiene que ver con una educación demasiado rígida y exigente. Los padres tienen unas expectativas irracionales, fomentando la competitividad e instando al niño a lograr metas sin que la valoración de su esfuerzo no se vea nunca del todo reconocida. El niño, además de la frustración y otras consecuencias negativas, interiorizará que nunca será aceptado si no logra alcanzar ciertas metas y demostrar su valía.

Los padres proyectan en sus hijos aquello que ellos no pudieron lograr. Una de las consecuencias de esta actitud es que el niño pueda acabar convertido en un adicto al trabajo. Otra causa común tiene que ver con la vergüenza social; una situación en la que el niño proviene de un entorno social bajo, con padres de escasos recursos y proclives a aceptar estoicamente las humillaciones en su vida laboral y en su vida en general. El niño, en este ambiente, puede desarrollar sentimientos de rabia contenida que, en su etapa adulta, se traducen en sentimientos de venganza, así como en una inquebrantable búsqueda de éxito profesional para no pasar por lo mismo que vivieron sus padres. Esta ambición, que en parte puede ser loable, también puede terminar convirtiéndose en una obsesión que aboca al individuo a la adicción al trabajo.

Si el artículo te ha parecido interesante ayuda a su difusión con un clik en "me gusta".

Podéis seguir mis artículos en Twitter.