La cocaína se ha convertido en una falsa respuesta al ritmo frenético y competitivo con que funciona la sociedad actual, llevando a muchas personas a vivir situaciones que exceden sus capacidades naturales de rendimiento. Por eso, cuando la competitividad exige más y más en un discutible camino hacia el éxito, hay quien toma decisiones que pueden poner en serio peligro su propia salud. Es en este hábitat donde la cocaína prospera y se muestra como una especie de quimera tan perfecta y eficaz como engañosa y perjudicial.

Cocaína, las consecuencias

Una persona, por lo común menor de 40 años, que llega a un hospital víctima de un infarto, entra dentro de los perfiles más habituales de los consumidores de cocaína.

El peligro que encierra la cocaína se pone de manifiesto en las palabras del cardiólogo Valentín Fuster: “La cocaína tiene una potente acción coagulante y, además, un efecto vasoconstrictor tremendo. No se necesita ser un gran consumidor de cocaína para experimentar problemas cardíacos; basta consumirla de forma habitual o, incluso, haberla tomado una sola vez”.

Ahondando en el riesgo, Fuster nos advierte de los efectos de esta adicción: “Al colesterol le cuesta 30 años dañar las arterias. La cocaína puede hacerlo en una sola noche”.

Cocaína; etiología y consumo

La cocaína es utilizada en muchos casos para poder alcanzar un rendimiento superior durante un prolongado periodo de tiempo. Es la droga de la ambición; la droga que permite competir más allá de las propias posibilidades. Es obvio que la exigencia a la que se somete al organismo tiene un precio; un precio, a veces, demasiado elevado.

Los consumidores de cocaína se consideran triunfadores y están dispuestos a lo que sea para alcanzar y permanecer en la cumbre del éxito. Su uso suele orientarse hacia los negocios, las relaciones sexuales o cualquier ámbito de la vida en la que se pretenda destacar.

El crack; el consumo al alcance de todos

Al igual que sucede con la cocaína, el crack aumenta el rendimiento físico y atenúa el cansancio. El consumidor adquiere mayor confianza, un estado de alerta superior al habitual y un elevado grado de euforia. Estas características, unidas a que su precio fuera muy inferior al de la cocaína, hicieron que se popularizara muy rápidamente en los Estados Unidos en la década de los noventa. A partir de entonces ya no solo era la droga de los altos ejecutivos, también las clases más bajas tuvieron acceso al crack.

Los periódicos de la época se hicieron eco de los peligros de esa nueva y poderosa adicción que representaba el crack, calificándola como una epidemia de trágicas repercusiones sociales, económicas y, sobre todo, de extrema gravedad para la salud pública.

Síntomas de la cocaína, un falso camino a la felicidad

La sociedad estimula y auspicia la búsqueda de la felicidad, a veces, con falacias y argumentos que no se sostienen por poco que se le aplique un poco de sentido común. En cierto modo la sociedad reviste con un aura de mágico simplismo la creencia de que la felicidad y el éxito están al alcance de todos. Y lo que es peor: lo están sin que para ello medie el esfuerzo. Loterías, quinielas, automóviles, casas… y drogas como la cocaína. Todo es susceptible de transportarnos al idílico mundo del éxito, la fama y, de hecho, a la superficialidad más absoluta. Todos estos espejismos llevan la etiqueta de la felicidad. Y muchos se lo creen.

El consumismo y la evasión se asocian a un estado que pretende erigirse como el paradigma de la felicidad y el éxito cuando, en realidad, poco o nada tienen que ver con ella. El aquí y ahora se ha convertido en la máxima de muchos para lograr éxitos imposibles, asistidos por una sociedad enloquecida que promueve la competencia exacerbada, el sinsentido y la falta de valores. Este es el caldo de cultivo idóneo para que prosperen drogas como la cocaína.

Tratamiento de la dependencia a la cocaína

Existen diversas formas de entender el tratamiento para la adicción a la cocaína. Desde la perspectiva médica, la acción farmacológica es una de las piezas más importantes. Desde la óptica psicológica, la psicoterapia se considera un aspecto fundamental. De hecho, los mejores resultados se obtendrán con la adecuada combinación de ambos, todo ello dependiendo del estado en el que llega el paciente.

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