Los conflictos derivados de la convivencia en pareja afectan con frecuencia a la estabilidad y a la felicidad de sus miembros. Para poder resolver las diferencias y los problemas es necesario conocer cuales son los principales errores que se pueden cometer y sus posibles soluciones.

No idealizar y expresar los sentimientos

En ocasiones idealizamos a nuestra pareja y esperamos que sea perfecta. Hay que tener en cuenta que la pareja, al igual que nosotros mismos, es un ser humano y que si nosotros tenemos defectos y puntos fuertes y débiles, ella también. No se puede pretender que nuestra pareja sepa en todo momento qué es lo que queremos y cómo tiene que actuar.

La clave para solucionar este problema está en la comunicación y en el diálogo. Cada miembro de la pareja debe expresar sus sentimientos y deseos y comunicar lo que le preocupa y sus necesidades.

Si una actitud o una acción de la pareja molesta o incomoda hay que manifestar el desacuerdo de un modo inmediato y no aplazar el diálogo. La conversación debe llevarse siempre a cabo de un modo pausado y evitando cualquier actitud grosera, desafiante o violenta.

La iniciativa es cosa de dos y todos nos equivocamos

Las decisiones de pareja deben tomarse entre los dos miembros y a través del consenso. Las propuestas, las decisiones y la aportación de soluciones no siempre tienen que ser llevadas a cabo por sólo uno de los miembros de la pareja. Lo ideal es que participen los dos.

Asímismo tampoco resulta positivo para una buena convivencia el no reconocer nunca los esfuerzos y logros de la pareja y siempre fijarse y recordarle sus errores. Cuando la pareja se equivoca hay que hacérselo saber pero también hay que ayudarle a superar su error para evitar que se repita.

Las críticas son necesarias pero deben ser constructivas y nunca deben tener como propósito hundir o humillar a la otra persona. Conviene recordar que aunque se haya equivocado en otras ocasiones ha tenido actuaciones positivas.

El respeto, pieza clave

Toda convivencia debe tener como pilar y sustento el respeto. No hay que burlarse ni ridiculizar a la pareja y en ningún caso maltratarla. La vida en pareja es imposible si no hay respeto ni honestidad entre los dos miembros.

Una relación debe proporcionarnos felicidad y satisfacción y eso no es posible si no se respeta la dignidad de la persona. Si uno de los miembros se siente maltratado debe manifestar su sentimiento y en ningún caso debe tolerar una situación de maltrato.

La sexualidad.

La actividad sexual es otro punto importante en toda relación de pareja. No hay que ser tímido y hay que manifestar a nuestra pareja qué es lo que queremos, qué es lo que nos agrada y qué es lo que nos molesta.

Cada persona es diferente y sólo a través de un diálogo íntimo se puede lograr el conocimiento de ambos miembros de la pareja y lograr que la relación sexual sea satisfactoria para ambos.

Toda pareja atraviesa por momentos de crisis y por problemas y en esas situaciones lo más importante es saber identificar qué está creando esa situación y cuáles son las posibles soluciones. Muchos problemas de pareja no se solucionan y se hacen cada vez más grandes debido a la falta de comunicación entre los dos miembros.