Cualquier persona puede ser víctima del acoso sexual laboral. Esta acción consiste en el hostigamiento y acoso por parte de una persona con la que se trabaja y es un acto considerado como delito que afecta la integridad física y moral de la persona acosada, así como sus derechos como ser humano.

El acoso sexual es una conducta denigrante

De acuerdo con la Organización Integral del Trabajo (OIT), el hostigamiento sexual laboral es considerado como "la conducta de naturaleza sexual que afecta la dignidad de mujeres y hombres, que resulta ingrata, irrazonable y ofensiva para quien la recibe".

El hostigamiento sexual es una forma de violencia de género, es una conducta sexual no recíproca y es una conducta que genera un ambiente de trabajo intimidatorio y humillante para quien la recibe.

El hostigamiento puede ser de manera verbal, a través de palabras o comentarios insinuadores, de manera física, a través de contacto no deseado y de manera emocional y psicológica, en donde el acosador abusa de la posición que ocupa para hacer creer al acosado que sus acciones no son malas.

Manifestación de poder

Muchos de los casos de acoso sexual se dan entre el subordinado y el jefe, siendo éste último quien se aprovecha de la autoridad jerárquica que ocupa dentro de la empresa u organización.

Esta manifestación de poder ocasiona que la persona acosada no tenga mayor opción más que ceder o callar el hostigamiento, con la finalidad de mantener su empleo y en el peor de los casos, obtener un ascenso laboral o incremento en salario.

Hostigamiento sociocultural

El acoso sexual en la mayoría de las ocasiones, se da de un hombre hacia una mujer, manifestándose la condición de inferioridad de la mujer, que culturalmente se ha dado en muchos lugares del mundo. Este tipo de estereotipos fomentan el hostigamiento de los hombres hacia las mujeres.

Cuando el hombre se convierte en la víctima de acoso sexual, las denuncias son a veces poco creíbles y se tornan más difíciles, ya que se ha generado el precepto de que esta situación sólo se da hacia las mujeres.

Consecuencias

  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Fatiga.
  • Estrés.
  • Nervios.
  • Falta de motivación.
  • Baja autoestima.
  • Problemas fisiológicos tales como dolores de estómago, de cabeza, náuseas, perturbación del sueño.
  • Problemas vinculados con el trabajo: ausencia laboral, cambio de trabajo, disminución en la productividad.

¿Qué hacer en esta situación?

Es importante que cualquier persona que se encuentre en esta situación, manifieste y denuncie su inconformidad ante las autoridades de la empresa o ante el departamento de recursos humanos.

Lamentablemente, la gente que se enfrenta al hostigamiento sexual en el trabajo prefiere guardar silencio antes de poner en riesgo su empleo. Esto en efecto, ocasiona que las personas acosadoras, sigan haciendo de las suyas sin tener un castigo alguno.

Es de gran importancia, que las personas que sean víctimas del acoso sexual no se sientan culpables por esta situación y que aprendan a alzar la voz a tiempo.

El acoso sexual es un ataque a la dignidad de cualquier persona y es una barrera para el buen funcionamiento de las relaciones laborales. Esta acción, es un riesgo laboral por lo que todas las empresas deberían generar políticas preventivas ante este delito.