El ácido úrico se forma principalmente en el hígado para pasar después al torrente sanguíneo. La mayoría se excreta a través de la orina o pasa a los intestinos. Controlar los valores del ácido úrico es importante para evitar los temidos ataques de gota. Sobre todo es importante en el caso de los hombres, ya que les afecta mucho más a ellos que a las mujeres, donde puede manifestarse en menor medida y después de la menopausia.

Causas de la hiperuricemia y gota

Tanto la destrucción como la formación de células en el organismo producen una cantidad determinada de ácido úrico en la sangre que eliminamos a través de los riñones. También algunos alimentos contribuyen a generar más ácido úrico que otros. Dentro de los niveles normales el proceso se lleva a cabo sin mayores contratiempos, sin embargo cuando el ácido úrico aumenta anormalmente se pueden formar cristales que se acumulan en las articulaciones causando un dolor agudo. Existen varios factores que pueden provocar los dolorosos ataques de gota. El primero, como es obvio, es el aumento de los niveles de ácido úrico en la sangre. Otros factores predisponentes son la obesidad, la hipertensión arterial, una dieta inadecuada o el abuso de alcohol.

Síntomas de un ataque de gota

Quien los padece sabe bien que el primer síntoma es un dolor intenso que se presenta de forma repentina acompañado de la hinchazón de la articulación. La parte afectada suele ser, principalmente, la primera metatarso-falángica del pie, o sea, el dedo gordo.

En menor medida también pueden verse afectadas otras articulaciones del pie, y ya más raramente, las rodillas o las muñecas, entre otras.

Algunas manifestaciones sintomáticas incluyen la fiebre, los escalofríos o las taquicardias. En importante saber que los primeros ataques acostumbran a afectar a una única articulación y no duran demasiado. No obstante, si no se lleva a cabo el oportuno tratamiento la patología puede extenderse a otras articulaciones, dando lugar a tofos o a cólicos nefríticos.

Niveles o valores del ácido úrico

Los niveles de ácido úrico considerados como normales varían entre los 2.4 y los 6.0 mg/dL en el caso de las mujeres. Para los hombres el valor de ácido úrico oscila entre los 3.4 y los 7.0 mg/dL.

Alimentos para el ácido úrico

  • Carnes y huevos: Pollo, pavo, ternera y en general carnes con poca grasa, así como los huevos. El resto deberá evitarse.
  • Embutidos: pavo y pollo. El resto deberá evitarse, excepto el jamón, que podrá consumirse, aunque con moderación.
  • Pescado y marisco: lenguado, gallo, merluza y bacalao. Salmón, rodaballo y el pescado azul se podrá consumir ocasionalmente. El resto se desaconseja.
  • Verduras, frutas y legumbres: todo tipo de verduras, ensaladas y frutas, excepto espárragos, champiñones, setas, puerros, rábanos, espinacas, coliflor, guisantes, habas, tomates y legumbres, que deberán limitarse en lo posible.
  • Sopas y salsas: caldos de verduras, consomés de carne poco grasos. Salsas como mayonesa o alioli se podrá consumir con moderación y evitar el resto.
  • Lácteos: leche desnatada, yogurt y quesos poco grasos. Ocasionalmente leche entera, cuajada o natillas y evitar todo lo demás.
  • Aceites y otras grasas: preferentemente aceite de oliva. También aceite de semillas como el girasol o maíz. Evitar el resto.
  • Bebidas: en general todas con la clara excepción de las bebidas alcohólicas.
  • Cereales: con excepción de las tartas, hojaldres, pastelería y bollería industrial, que podrán consumirse con moderación, el resto es apto para la dieta.
  • Dulces y azúcar: en caso de haber sobrepeso se aconsejan los edulcorantes. En cualquier caso no consumir en exceso azúcar refinado, fructosa, chocolate o miel.
  • Frutos secos: Se pueden consumir con normalidad a excepción de los cacahuetes, que deberán limitarse en lo posible.

Medicamentos para la gota

Aunque la dieta es un factor relevante para evitar los temidos ataques de gota, estos pueden presentarse cuando los niveles de ácido úrico alcanzan valores demasiado elevados debido a otras causas. En estos casos existen una serie de medicamentos específicos para tratar la enfermedad.

Hay cuatro fases a contemplar en este proceso patológico. En primer lugar están los medicamentos que ayudarán a aliviar el dolor y la hinchazón durante un ataque agudo de gota. Entre ellos están la aspirina, los AINE´s, la colchicina, los inhibidores de la COX-2 y los corticosteroides. Posteriormente, y para prevenir futuros episodios de gota, también se administrará colchicina. En la tercera fase encontramos los medicamentos que nos ayudarán a controlar el ácido úrico y a prevenir y tratar los tofos, o sea, las masas nodulares de cristales de ácido úrico. Entre los medicamentos empleados están probenecid, colchicina, alopurinol y febuxostat. En último lugar, y a modo de prevención para los cálculos renales de ácido úrico, los medicamentos indicados serán alopurinol y febuxostat.

Recientemente también se ha aprobado otro medicamento denominado pegloticase que parece ser efectivo en aquellas personas que no responden a los tratamientos convencionales, sin embargo hay que señalar que este medicamento tiene unos efectos secundarios que deben considerarse. En cualquier caso siempre hay que consultar al médico sobre cuál es el mejor tratamiento.

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