Aunque en un primer momento la prímula era considerada como una planta silvestre más, en los últimos tiempos ha tenido un auge considerable, debido a las propiedades terapéuticas que se le atribuyen al aceite de onagra. Según parece este conocimiento nos llegó de una tribu americana conocida como Ojiwas. Hoy se ha descubierto que sus elevados índices de ácido linoleico y gammalinoleico, ácidos grasos esenciales de la serie Omega 6 y precursores de las prostaglandinas, favorecen la elasticidad e hidratación de la piel además de ser efectivo para otros muchos problemas y trastornos.

En la composición del aceite de onagra encontraremos, básicamente, ácidos esenciales grasos poliinsaturados, con una proporción del 70% de ácido linoleico, un 10% de ácido gammalinoleico y un 7% de ácido oleico. Otros componentes son los aminoácidos, la vitamina C y minerales como el magnesio, el potasio, el calcio, el fósforo, el hierro y otros.

¿Para qué sirve el aceite de onagra?

El aceite de onagra se utiliza para diversos trastornos relacionados con la piel, como pueden ser los eczemas, la psoriasis o el acné. Otros usos que se le da al aceite de onagra van desde la artritis reumática, la osteoporosis, dolor de senos, la esclerosis múltiple, el síndrome de Sjögren, el colesterol, el síndrome de Raynaud, la dispraxia, el alcoholismo, el mal de Alzheimer o la esquizofrenia.

Hay quien utiliza el aceite de onagra para el síndrome de fatiga crónica, el asma, la dermatitis nerviosa, la obesidad, los trastornos gastrointestinales o el trastorno de déficit de atención e hiperactividad.

Los estudios científicos que se han llevado a cabo hasta la fecha demuestran que la utilización de aceite de onagra es eficaz para el dolor de senos y para la osteoporosis, máxime si su uso va combinado con calcio y aceites de pescado.

Aceite de onagra durante el embarazo y la lactancia

Algunas mujeres utilizan el aceite de onagra en el embarazo a modo de prevención contra la presión arterial alta. También para cortar la duración del parto, para iniciar el mismo o prevenir retrasos en el nacimiento. Otros usos que se le dan tienen que ver con el dolor en los senos, el síndrome premenstrual, la endometriosis y los síntomas relacionados con la menopausia. No obstante, y a pesar de este uso popular, los especialistas consideran que tomar aceite de onagra durante el embarazo no está exento de riesgos, así que para evitar complicaciones la recomendación es no tomarlo. En cuanto a la lactancia parece que es seguro tomar aceite de onagra.

Efectos secundarios o adversos en el uso de aceite de onagra

En general puede decirse que el aceite de onagra resulta seguro para la gran mayoría de personas, sin embargo pueden cursar, en ocasiones, efectos secundarios leves como náuseas, diarrea, problemas estomacales o cefaleas.

En algunas personas podría aumentar el riesgo de sufrir hematomas o pérdidas de sangre; por este motivo no es aconsejable tomar aceite de onagra después de una cirugía. Convendría abstenerse de tomarlo por un periodo no inferior a dos semanas. Debido a este potencial riesgo de pérdida de sangre hay que evitar tomar aceite de onagra si se están tomando medicamentos anticoagulantes, como la aspirina, el naproxeno, el ibuprofeno y otros. Igualmente, y por idéntica razón, no debe consumirse junto a otras hierbas o suplementos que retarden la coagulación, como puede ser la angélica, la salvia, el ajo, el jengibre, la cúrcuma, el clavo de olor o el ginkgo, entre otros.

También se ha constatado un mayor riesgo de epilepsia o convulsiones en personas con antecedentes de este tipo. No es recomendable su uso en personas que padecen esquizofrenia. En cuanto a los medicamentos, y por este mismo motivo, hay que evitar tomar el aceite de onagra con fenotiazinas.

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