El famoso Triángulo del Sol es, como su nombre lo indica, tres ciudades turísticas ubicadas al sureste del centro de México, famosas por su infraestructura, arquitectura, cultura, arqueología, gente, gastronomía, artesanías, playas, centros de diversión, ecoturismo, y sol, elemento majestuoso que le da vida a los paisajes que lo conforman.

Taxco, el punto de entrada

La ciudad de Taxco, erigida en las laderas de las montañas y cimas de las barrancas, es una de las más fascinantes ciudades de los que fue la Nueva España. La parroquia de Santa Prisca, cuya silueta sobresale de la población, es visible a kilómetros antes de llegar por la sinuosa carretera que conduce a ella.

La población de Taxco es una ciudad que nos presenta dos facetas: una, la de los abundantes talleres de artesanías de plata, y la otra, la de los apacibles barrios donde viejas capillas albergan las antiguas devociones de sus habitantes.

El segundo vértice, Ixtapa-Zihuatanejo

Otro componente que conforma el Triángulo del Sol es Ixtapa-Zihuatanejo. Es un moderno centro turístico enclavado en una amplia planicie cubierta de cocoteros, al abrigo de colinas pobladas de abundante selva, con extendidas playas abiertas de oleaje fuerte.

La tercera, la Perla del Pacífico, Acapulco

El tercer centro turístico que conforma al Triángulo del Sol es la internacionalmente famosa ciudad de Acapulco. Considerada desde antaño, por navegantes y exploradores, como un puerto de inigualable belleza, actualmente cautiva su atractivo natural que le ha validado el sobrenombre de la Perla del Pacífico.

El paisaje se conjuga a capricho de la naturaleza en una enorme bahía resguardada por montañas cubiertas de vegetación tropical integrando un mágico y encantador conjunto de abruptos riscos.

Un poco de historia

Los conquistadores buscando la ruta al Oriente, pisaron tierras de la bahía acapulqueña en 1532, año en que iniciaron las exploraciones de las Costas del Pacífico. A mediados del mismo siglo se establece en este puerto la ruta de la famosa Nao de China o de Manila, que aseguró el comercio con el lejano oriente durante casi dos siglos.

El acceso constante de piratas motivó a la Corona Española a edificar el Fuerte de San Diego, uno de los baluartes más representativos de la arquitectura novohispana en la Costa del Pacífico.

La bahía principal de Acapulco mide 5 kilómetros de este a oeste y 3 kilómetros de norte a sur. Su profundidad varía de 45 a 60 metros y su clima es cálido sub-húmedo con lluvias en verano y parte del otoño. La vegetación que predomina se le clasifica como selva baja.

El descanso a poca distancia

El Puerto de Acapulco se encuentra a 380 kilómetros de la Ciudad de México, pudiendo llegar por la famosa Autopista del Sol con sus cortes y puentes de alta tecnología y espectaculares vistas.

Acapulco es famoso por la belleza de sus playas, que ofrecen facilidades para practicar deportes acuáticos. Las playas son ampliamente conocidas por los agentes turísticos ya que en ellas están cerca los grandes hoteles y complejos de descanso de gran nivel.

La ropa usada en Acapulco es de lo más informal imaginable a cualquier hora. Muchos restaurantes prohíben la entrada al comedor en traje de baño, pero la indumentaria usada es muchas veces peor que la del traje de baño. Los sacos y corbatas son casi desconocidos; solamente en los lugares elegantes, sin embargo, no son de rigor.

La magia de las playas

Naturalmente que los lugares más importantes en Acapulco son las playas. Hay aproximadamente unas 38 en y fuera de la ciudad. Todas son gratis y algunas son muy peligrosas, por estar en mar abierto.

Las playas más reconocidas son la de Icacos, Condesa, Hornos Tamarindo, Dominguillo Tlacopanocha, Larga, Caleta y Caletilla, Roqueta, la langosta, Puerto Marqués, Majuahua, Revolcadero (ubicada en la Zona Diamante) y Pie de la Cuesta, famosa por sus puestas de sol.

Un poco de gastronomía

Para los jóvenes y no tanto, los antros son famosos las 24 horas donde se puede vivir y disfrutar. La comida en la playa es tradicional destacando un buen cóctel de camarones, un ceviche, o escoger un huachinango vivo para ser preparado a la talla con su arroz con mariscos, sin olvidar los fabulosos sopes, pellizcadas, picadas y las quesadillas de pescado.

La vida nocturna empieza a las 22 horas con una gama grande de discoteques y antros, donde los jóvenes disfrutan de la música actual, DJ´s famosos, tragos reconocidos mundialmente y sin poder fumar en su interior.

La gastronomía que ofrece el puerto de Acapulco es de talla mundial con una gran variedad de cocinas y platillos de todo el mundo desarrollados por chef´s reconocidos, elaborando platos de alta calidad.

Cuanta persona ha conocido Acapulco, inclusive los visitantes extranjeros, han contribuido a hacer de este puerto paradisiaco un lugar ideal para pasar unas vacaciones realmente maravillosas.