Actualmente, se ubica en el estado de Guanajuato, pero en la antigüedad perteneció a la provincia de Michoacán. Está entre los cerros del Chivo y del Toro; además en su territorio pasa el río Lerma.

Acámbaro en lengua purépecha significa: “lugar de magueyes”. La leyenda cuenta, que un grupo de otomíes provenientes de la provincia de Jilotepec, en concreto de HueyChiapan (Chiapa de Mota), se fueron a vivir a Guayangareo y se pusieron bajo el servicio del rey Purepecha. Posteriormente, se trasladaron a orillas del rio Grande o Lerma y les enviaron un grupo de cuatro matrimonios tarascos para que gobernasen a los otomíes. Por último, el rey envío a otra pareja, de la cual murió ahogada la mujer que se llamaba Acamba, razón por la cual para recordar su memoria al lugar se le puso Acámbaro.

Breve historia de Acámbaro

En Acámbaro se desarrolló durante el Preclásico la cultura Chupícuaro, famosas por sus hermosas figuras femeninas y su cerámica.

Las lenguas que se hablaban en su comarca eran el chichimeca, el otomí, el purépecha y el mazahua. Se constituyó en el siglo XVI como un punto de frontera entre el territorio de Michoacán y el imperio mexica.

En la época novohispana fue conquistado por Hernán Cortés en 1522 y refundado el 19 de septiembre de 1526. Fue pueblo encomendado a Nuño Chávez y era parte del corregimiento de Yuririapundaro. Desde el punto de vista religioso fue evangelizado por los franciscanos, quienes hasta la fecha atienden el convento de San Francisco. Este fue fundado en 1540. Acámbaro primero perteneció a la provincia del Santo Evangelio, pero se agregó a la provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán, en el año de su erección, 1565.

El padre Miguel Hidalgo fue nombrado en Acámbaro generalísimo, y de aquí partió rumbo a Valladolid, hoy Morelia, por lo que es parte de la ruta insurgente. En el siglo XX fue un pueblo ferrocarrilero y en sus talleres se construyó la máquina de vapor llamada Fidelita, la novia de Acámbaro. Sin embargo, cuando los técnicos mexicanos habían logrado hacer este tipo de máquinas fueron sustituidas por unas más modernas de diesel.

Arte sacro en Acámbaro de origen franciscano

Convento de San Francisco de Acámbaro, es del siglo XVI restaurado en el XVII. Portada neoclásica, austera, arco rebajado, pilastras dóricas, ventana coral rectangular que podía usarse como capilla abierta, en el nicho está una imagen de San Francisco de Asís, la torre de lado poniente de dos cuerpos. El claustro es de dos plantas y de amplias dimensiones.

El altar mayor de corte neoclásico está dedicado a la Virgen del Refugio y a san Francisco de Asís. El culto de la Virgen del Refugio, tiene su origen en la imagen de Nuestra Señora de la Encina que se veneraba en Italia, el beato Antonio Baldinucci extendió el culto en Europa, en el siglo XVIII convirtiéndose en una advocación mariana de los jesuitas, pero pronto se extendió su culto a otras latitudes y por otras comunidades religiosas. En Acámbaro se le ha tenido tanta devoción que ha desplazado a San Francisco como se observa en la fiesta de la Cuquita como cariñosamente, le dicen, que se celebra el 4 de julio.

El templo del Hospital, mandado a construir por fray Juan de San Miguel presenta portada de estilo mudéjar con influencia indígena, adornada con estrellas y chalchihuites, su arco rebajado tiene hermosos detalles y en las pilastras sobresalen ángeles, San Pedro y San Pablo. Torre inconclusa, portería de dos arcos que podía servir también de capilla abierta, similar a la de Tezoyuca.

Arquitectura civil de Acámbaro

Destaca el acueducto que es de 1527 consta de 16 arcos. El puente sobre el río Lerma construido por el arquitecto Eduardo Tresguerras. La fuente morisca en el mercado municipal es del siglo XVII.

Existe un museo con piezas de la cultura Chupícuaro, que fue el primer poblado del estado de Guanajuato, aunque su centro se ubicaba el municipio de Jerécuaro. Se le considera el elemento padre de Mesoamérica. En la región hay balnearios Agua Caliente, de aguas termales y Obrajuelo de agua termal fría. Además de la laguna de Irámuco. Uno de los principales atractivos de Acámbaro es la gastronomía, en especial su delicioso pan, en sus diferentes tipos: acambaritas, rayado, leche, de agua y de pulque.