Aunque conocida por siglos y denunciada por la prensa de forma creciente desde los últimos años, el abuso y maltrato en la vejez sigue siendo la violencia menos reconocida a nivel mundial. Algunos expertos estiman que solo 1 de cada 14 casos de los incidentes domésticos de maltrato en la vejez llega a conocimiento de las autoridades. La prevalencia e incidencia verdadera todavía no se conoce y lo que está a la vista puede solo representar la punta de un iceberg.

Antecedentes y cifras del maltrato al mayor

En 1981, investigadores estadounidenses calcularon que el 10% de su población anciana fue víctima de distintos tipos de maltrato (U.S. Select Committee on Aging, 1981). Pillemer y Finkelhor, en 1988, estudiaron una población de 2.000 ancianos no institucionalizados que vivían en el área metropolitana de Boston, y encontraron que el 3,2% habían experimentado algún tipo de abuso desde que habían cumplido los 65 años de edad.

Una investigación posterior, a la cual se le añadieron preguntas sobre abuso financiero, fue realizada en Canadá (Podnieks E.,1992) y en esta se vio que el 4% de los ancianos canadienses habían sufrido recientemente una o más formas de maltrato.

El primer estudio para evaluar prevalencia de maltrato en adultos mayores por sus cuidadores en el Reino Unido fue el de Homer y Guilleard en 1990, basado en el estudio de los americanos Pillemer y Finkelhor. En esta investigación, un 45% de los cuidadores admitieron haber cometido algún tipo de maltrato.

Naturaleza y niveles del maltrato en la vejez

Buscar una definición al maltrato al mayor es un tema complicado y que parte de muchos tipos de abusos. Los intentos para definir adecuadamente negligencia, maltrato y abuso han sido siempre difíciles y hasta hace no mucho no había acuerdo sobre una definición común. La dificultad esencial se halla en lo que debería estar incluido o excluido dentro de la definición. Con el tiempo, algunos expertos de Inglaterra comenzaron a demarcar al abuso y negligencia en tres niveles diferentes: macro, medio y micro (Bennett, Kingston y Penhale, 1997).

Macro se refiere a los abusos a nivel social: las pensiones y jubilaciones inadecuadas, la dificultad en el acceso a servicios de salud y sociales y el maltrato dentro de las instituciones. Esto está incluido dentro del marco de intervención de las políticas que están centradas en el envejecimiento.

El nivel medio se refiere a las conductas y actitudes que afectan al anciano dentro de la comunidad. Esto incluiría las conductas antisociales, la victimización y el forzar a la gente mayor a vivir "vidas marginales".

Por último, estaría el nivel más pequeño o nivel micro. La atención hasta no hace tanto tiempo ha sido puesta especialmente en esta categoría, que engloba los conflictos de la edad madura entre dos actores, en la intimidad, comúnmente en el ámbito doméstico.

Definiciones y tipos de abuso en la edad anciana

"El abuso en la vejez se define como la acción única o repetida o falta de la respuesta adecuada que ocurre dentro de cualquier relación donde exista una expectativa de confianza, y la cual produzca daño o angustia a una persona anciana" (Action on Elder Abuse, 1995).

Existen varios tipos de abuso en esta edad:

  • Abuso físico: se refiere al uso de la fuerza física que puede producir una injuria, herida, dolor o discapacidad.
  • Abuso psicológico o emocional: se define como la acción de infligir pena, dolor o angustia a través de acciones expresas verbales o no verbales.
  • Abandono: ocurre cuando hay una deserción de una persona anciana por un individuo que ha asumido la responsabilidad de proveer custodia física o cuidado.
  • Negligencia: se define como el rechazo o fracaso de cumplimentar cualquier parte de las obligaciones o responsabilidades por parte de la persona hacia el anciano.
  • Autoabandono: se define como la conducta característica de una persona anciana que amenaza su propia salud o seguridad con un rechazo o fracaso de proveerse a sí mismo un cuidado adecuado.
  • Abuso sexual: se define como el contacto sexual no consentido de cualquier tipo con una persona anciana.

La familia como problema y solución

Se ha dicho que "la familia" es la institución social más violenta. Strauss y colaboradores (1980) afirmaron que la violencia es a veces más común que el amor, que la palabra "hogar" no está siempre asociada a las palabras calor, intimidad, tranquilidad y seguridad.

La organización social de la familia existe dentro de un contexto cultural donde la violencia no solo es aceptada y tolerada sino también a veces estimulada. Los actos de violencia pueden ocurrir en cualquier clase social y económica, en ambos sexos, en todos los niveles educativos y en cualquier etapa del desarrollo familiar.

El maltrato al mayor quizás sea un problema con límites muy poco definidos. ¿Qué es maltrato y qué no? ¿Es negligente dar de comer a nuestro padre después de a nuestros hijos porque come más despacio? ¿Sería correcto una llamada de atención cuando se le caiga la comida, o son síntomas de la edad? ¿Dónde queda la línea que separa el maltrato de la simple educación? ¿Y del pasotismo? ¿Es más adecuado no llamar la atención cuando están haciendo algo mal, o eso se puede considerar maltrato?

Es un tema difícil –como todos los maltratos– en el que cada caso supone un mundo aparte. El maltrato al mayor generalmente está hecho de pequeños matices, en el que sus protagonistas pueden no ser conscientes de ello (tanto víctimas como agresores). Los límites sobre cómo cuidar y, en situaciones de deterioro, “reeducar” a las personas mayores, son todavía muy confusos.