El proceso normal de la vida empieza desde el momento del nacimiento, sigue por la educación y preparación, continúa con la reproducción y la vida plena y culmina al momento de morir. Durante el período de formación, el criterio y la personalidad empiezan a reafirmarse y es lo que marca la diferencia entre las personas.

Cuando se habla de abuelas, cabe el concepto propio de la vejez, etapa en la cual se pierden ciertas facultades y muchas personas llegan a un estado de sensibilidad tan grande, que nunca habían experimentado en su juventud.

Anteriormente las personas seguían un patrón de acuerdo a la edad en la que se encontraban. Por ejemplo un niño o niña debía jugar y estudiar, un hombre joven trabajar, una mujer joven casarse y tener hijos, un hombre mayor debía jubilarse y descansar y una mujer mayor debía atender a su esposo y en muchos casos a sus nietos también.

En la actualidad, debido a la liberación feminista y a otros factores sociales e incluso tecnológicos es que ha surgido el nuevo concepto de abuelas modernas.

Abuelas tradicionales

Las abuelas tradicionales son aquellas que en su juventud fueron esposas, madres abnegadas y amas de casa, no trabajaban y dependían económicamente del marido y en muchas ocasiones también dependían socialmente de él.

Normalmente son mujeres que se dedicaban a oficios hogareños como costura, preparación de postres, a tejer y si tenían un trabajo era informal, de jornada corta y con el tiempo suficiente para ocuparse del hogar.

Muchas de ellas oprimidas bajo tendencias machistas propias de la época, acerca de la mujer en el hogar y con la sola meta de crianza de los niños y de ser buena esposa y obediente en el hogar.

Este concepto de abuela tradicional viene de épocas antiguas hasta mediados del siglo XX, con sus excepciones también, como en toda regla.

Las abuelas tradicionales aman tanto a sus nietos, que son capaces de volver a la labor de crianza, ayudando a sus hijos e hijas a cuidar a los nietos mientras ellos trabajan; otras abuelas los crían incluso teniendo padres en plenas facultades, pero que son irresponsables.

A menudo son abuelas complacientes, de las que tejen suéteres y hacen galletas para sus nietos; juegan con ellos, les cuentan cuentos y los miman.

Abuelas modernas

La abuela moderna surge a partir de mediados del siglo XX hasta la actualidad. La abuela moderna usualmente es más joven (desde los cuarenta hasta los 60 años). Dicha abuela es independiente, pues normalmente es una mujer que ha trabajado desde muy joven y si pasa de los 60 años es una jubilada.

Este tipo de abuelas usan ropa juvenil como jeans, faldas más cortas y zapatos de tacón; salen a pasear, se arreglan, se maquillan, cuidan su cabello, uñas, piel y peso; manejan una vida social y profesional bastante ajetreada y muchas son apegadas a la tecnología.

Al ser mujeres de épocas más actuales, muchas son feministas, sensuales y de carácter fuerte. A pesar de que aman a sus nietos, tienen la idea de que la crianza es de los padres y como ellas ya criaron a sus hijos, pues no quieren hacer la labor de madre otra vez. Para ellas la mejor manera de consentir y mimar a sus nietos es dándoles obsequios, comprando cosas para ellos, sacarlos a pasear en carro y concederles golosinas, pero no encargarse de la crianza.

No es muy difícil notar la diferencia cuando la abuela es tradicional, como las que hacen galletitas o si es moderna de las que producen efectivo, pues el mundo ha cambiado, eliminando tradicionalismos e incrementando la igualdad de género.