El 31 de agosto del año pasado fue encontrada sin vida Candela Sol Rodríguez, la nena de once años que había desaparecido nueve días atrás de su casa en la localidad de Hurlingham, en la Provincia de Buenos Aires. Su caso mantuvo en vela a todo el pueblo argentino, y hoy, siete meses mas tarde, tanto Hugo Elvio Bermúdez, el supuesto autor material, como Leonardo Jara, Alberto Espíndola, Fabián Gómez, Guillermo López, Gladys Cabrera, Héctor "Topo" Moreira y Gustavo Damían Valenzuela, el carpintero, están en libertad. Solamente Ramón Néstor Altamirano cuenta con prisión domiciliaria.

El caso tomó una repercusión mediática desmedida por aquellos días, pero poco a poco, como suele suceder, fue perdiendo notoriedad. Sin embargo, esta mañana Carola Labrador, acompañada por su abogado defensor Fernando Burlando, fue entrevistada en el canal de televisión América por los periodistas Martín Ciccioli y Juan Carlos "Toti" Pasman, en una charla que duró aproximadamente 45 minutos.

Labrador manifestó que desde aquel fatídico 31 de agosto vive como puede, apoyándose en sus otros dos hijos (Martín, de 14, y Franco, de 9), y siempre tratando de salir adelante por ellos.

Luego afirmó estar segura de que se trató de un caso de inseguridad convencional, descartando el hipotético ajuste de cuentas contra su esposo, Alfredo Rodríguez, preso hace casi tres años por un caso de piratería del asfalto, con el que tanto se especuló en los primeros días del hallazgo del cadáver.

Supone que querían sacarle plata, y se refirió a la famosa grabación telefónica donde unos presuntos captores le pedían la devolución de un botín que tenía en su poder: "oh casualidad, de las 2900 llamadas que recibí en esos días, eligieron justo esa", dando a entender la mala intención de algunos medios de comunicación.

También hizo mención a la presencia mediática que adoptó ella en el tiempo que su hija estuvo cautiva, explicando que "me nació salir a los medios, sin saber si me estaba equivocando o no". Además, agradeció a las autoridades políticas, en especial al Ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, que "siempre estuvo, y sigue estando".

Asegura que alguno de los imputados fue el que mató a su hija, y concluye exponiendo que, a siete meses del hecho, aún no sabe que pasó con su hija, habiendo tenido que mudarse y vivir con custodia, para resguardar a sus hijos.

En tanto, Fernando Burlando hizo alusión al fiscal Marcelo Tavolaro, opinando que está "desorientado", ya que supuso que el móvil había sido una "venganza poco usual" contra el padre, siendo ésto algo que el abogado no imagina, aunque tampoco desestima por completo.

Describe al transcurso de la investigación como "complicada, sucia y engorrosa", además de considerar que se encuentra inconclusa, y se mantiene en su postura de que se hizo una película en torno al móvil del crimen.

Asimismo, denuncia que no se investiga la violación sufrida por Candela (la autopsia determinó que presentaba una lesión anal muy importante, producida en momentos previos a la muerte), sino solamente el homicidio.

Burlando relató como habrían sido los siete días en cautiverio (se comprobó que fue asesinada dos días antes de ser hallada): "salió de su casa, fue abordada por un masculino y privada de su libertad. Luego la llevaron a la casa de Gladys Cabrera, habiendo estado en dos inmuebles y siendo trasladada por tres autos, según los testigos que vieron la secuencia".

Sobre Gustavo Damián Valenzuela, el carpintero, dijo ser el sospechoso que menos les preocupa, y elogió a su colega, Matías Morla, que "está defendiendo muy bien a Valenzuela".

Conjetura que "el resto de la banda seguramente no creía que todo iba a terminar así, con la chica violada y asesinada", y desechó que haya relación alguna con el negocio de la trata de personas.

El mediático letrado enalteció al Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, y a la mismísima Presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, que siempre estuvieron al lado de la madre de Candela, diciendo que "son un ejemplo de humanidad".

Finalmente, al ser interrogado sobre la fecha del juicio, respondió que "está muy lejos, y aún es impensado tener una fecha" y cerró: "hay causas en que la sociedad toda necesita respuestas".

Las palabras del padre

También se publicaron fragmentos de un reportaje a Alfredo Rodríguez, preso en el Penal de Magdalena. En el mismo dijo sentirse mal por lo sucedido, tratándose de algo muy doloroso para su persona. Confesó que Candela, para él, "era todo y un ser muy especial", y recordó que desde el primer día en que cayó en prisión, ella siempre lo fue a visitar al penal. Posteriormente rompió en llanto, reconociendo que lo que mas extraña es "su voz y hablar por teléfono con ella".

"A mi hija me la robaron, la tuvieron siete días viva, la violaron, la mataron y la tiraron a la calle como un perro", puntualizó. Y aclaró: "no tengo enemigos, solo cuatro o cinco tipos con los que no me hablo hace tiempo", confirmando que uno de ellos es Héctor "Topo" Moreira, incriminado.

Finiquitó con su opinión acerca del curso de la búsqueda de los responsables: "la veo mal. Confié en que la estaban buscando y la iban a encontrar viva, y no adentro de una bolsa".