Al contrario que en la Utopía de un hombre que está cansado, donde Borges nos traslada con su relato a un lugar imaginario en el que “no hay conme-moraciones ni centenarios ni efigies de hombres muertos, y cada cual debe producir por su cuenta las ciencias y las artes que necesita”, como era de esperar y ocurrió también en fechas de su centenario, hace ahora casi doce años, este 25 aniversario de su muerte ha generado un nuevo torbellino de opiniones y recuerdos por parte de una multitud de adeptos, escritores o lectores necesitados de su literatura. Y más concretamente, las palabras y los análisis literarios de algunas personas próximas, entendidos contertulios conocedores de la vida, la obra y la intimidad del gran escritor argentino, que se han venido sucediendo estos días de atrás en la Casa de América de Madrid como la antítesis de esa “pánica llanura interminable y cerca del Brasil” a la que alude Borges citando al uruguayo Emilio Oribe.

Uno de esos eruditos que estuvo presente en las referidas charlas sobre el maestro bonaerense, y en las que asimismo participó su viuda, María Kodama, fue el también escritor argentino de Buenos Aires Marcos Ricardo Barnatán, autor de ‘Borges, Biografía total’, en la que, a petición de su editor, Barnatán recopiló y vertió en ella todo el saber borgesiano que posee, y que es mucho. Un hombre franco y sin dobleces, crítico y poeta a la sazón, que afirma ser un seguidor “converso” de Borges, que lleva residiendo en España desde el año 1965 –si bien realiza frecuentes viajes a Argentina, Francia o Israel–, nacido en el seno de una familia sefardí de origen hispano-sirio.

Pregunta: ¿Por qué elegiste a Borges entre todos los demás escritores?

Respuesta: Porque desde hace mucho tiempo, cuarenta años, creo que Jorge Luis Borges es el mayor escritor en castellano del siglo XX, y el que más ha influido en la literatura y el pensamiento universal.

P: Decía el irrepetible porteño en ‘El libro de arena’ que, debatiendo el problema del conocimiento, alguien invocó alguna vez la tesis platónica de que ya todo lo hemos visto en un orbe anterior, de suerte que conocer es reconocer. ¿Es cierto que también le conociste personalmente?

R: Mi primera entrevista con Borges la tuve a los 22 años, en 1968. Lo llamé por teléfono y me invitó a desayunar en su casa, desde entonces nos hemos visto en Madrid y en Buenos Aires. Lo entrevisté varias veces para TVE, para El País, lo presenté en un gran acto en el paraninfo de la Universidad Central de Barcelona, etc. Ahora soy amigo de su viuda Maria Kodama.

P: Ya escribiste una primera biografía de Borges, ¿qué más aportas o compilas en la obra publicada en 1996, ‘Borges, Biografía total’?

R: Desde 1971, año en el que apareció el primero, he publicado media docena de libros sobre Borges: biografías, el poeta, edición anotada de sus cuentos, etc. Por fín un editor me pidió un libro que abarcara todos esos años de trabajo y así surgió ‘Borges, Biografía total’. Un libro que tuvo cuatro ediciones, dos en España y dos en Latinoamérica y que hoy está agotado, sólo se puede encontrar en iberlibro.com.

P: ¿Qué obras recomendarías ahora para iniciarse en el laberinto del conocimiento del maestro y su universo libresco?

R: A los temerosos les recomiendo comenzar por los libros últimos que son los más sencillos, sobre todo ‘El libro de arena’ o ‘El informe de Brodie’, a los valientes acometer ‘El Aleph’ o ‘Ficciones’, o los dos. Y a todos leer su poesía, es un poeta monumental.

Gracias, amigo. Verba volant scripta manent.

“Hay una línea de Verlaine que no volveré a recordar. Hay una calle próxima que está vedada a mis pasos. Hay un espejo que me ha visto por última vez…”. JLB

A los coloquios sobre Jorge Luis Borges, en el 25 aniversario de su desaparición, asistieron además de la citada María Kodama y Marcos Ricardo Barnatán, los escritores, crítico y poeta, Ricardo Piglia, Alberto Manguell, Ignacio Echeverría y Luis García Montero, respectivamente.