Desde que realizara su primer vuelo en Sevilla el 11 de diciembre de 2009 el nuevo avión de transporte europeo A-400M “Grizzly” ha pasado por muchos avatares pero la solidez del proyecto le ha permitido salir adelante.

LOS INICIOS Y LA NECESIDAD

El inicio del programa A-400 nace en 2003 cuando un combinado de 7 naciones europeas, Bélgica, Francia, Alemania, Reino Unido, Luxemburgo, España y Turquía a las que se sumó Malasia en 2005, entendió que era necesario buscar un nuevo modelo de avión de transporte pesado de turbo hélice de alta tecnología y gran capacidad para remplazar a los legendarios C-130 “Hércules” ya con mas de 30 años de servicio y a los que pese a sus continuas modernizaciones y puestas a punto y su viabilidad demostrada en múltiples teatros de operaciones no les quedaría más remedio que darles el relevo a medio plazo.

Por ello se encargo al consorcio europeo Airbus el desarrollo de un avión de transporte pesado de alta capacidad y versatilidad cuyas prestaciones superaran a las del “Hércules” al que remplazarían y que de hecho fueran equivalentes, o como mucho levemente inferiores, a las de los grandes transportes pesados a reacción como el C-17 “Galaxy” estadounidense o el AN-220 “Cock” ruso demasiado costosos y específicos para ser sostenidos por potencias de entidad media como las de la UE.

PRESTACIONES

El nuevo avión no debía limitarse a ser un simple avión de transporte de grandes cargas sino que su papel seria plurifuncional con capacidad para operar en los entornos mas exigentes dado el carácter irregular de los conflictos modernos que exige abastecer a las tropas en lugares de difícil acceso y su uso civil en grandes catástrofes cuando las infraestructuras civiles han quedado destruidas o son inservibles. Así deberá tener capacidades de primer nivel.

DESPEGUE Y ATERRIZAJES EN CORTO

El avión debe estar capacitado para hacer despegues y aterrizajes tácticos en pistas de tierra o poco preparadas, siendo la aeronave lo bastante resistente para no quedar dañado en un aterrizaje. De este modo el A-400 es capaz de aterrizar en una pista de tierra de 800 metros, gracias a su tren de 12 ruedas y sistema amortiguador, y despegar de la misma con solo 700 metros de carrera, merced a sus turbohélices capaces de orientar el flujo de aire hacia abajo multiplicando la fuerza de sustentación. Estas tomas de tierra se denominan de gran esfuerzo y solo se acometen cuando la gravedad de la situación impide otra opción.

GRAN CAPACIDAD DE CARGA

El “Grizzly” tiene una bodega de 18 metros de largo con 5.64 de ancho, esto da 340 metros cúbicos de carga lo que le permite transportar hasta 37 toneladas de carga. Así la capacidad de transporte esto incluye llevar desde 116 paracaidistas plenamente equipados, 66 pacientes en camillas y 25 efectivos de personal médico, transportar un helicóptero o un carro de combate medio, transportar dos camiones medios, una excavadora y un camión volquete, dos contenedores de carga, una ambulancia con camión grúa y equipo médico. En definitiva toda carga que no supere el peso y volumen de carga del A-400. La capacidad para arrojar esas cargas es total desde lanzamientos a gran, 12.200 metros, o baja altura, 4,5 metros.

GRAN ALCANCE Y REABASTECIMIENTO EN VUELO

El A-400 no se limitaría a transportar mercancías y personas hace también de avión de reabastecimiento capaz de suministrar combustible a aviones equipados con pértiga de abastecimiento o receptáculo de combustible, los dos sistemas en uso, sea cual fuera el tamaño y envergadura del avión, desde cazas a aviones de transporte de gran tamaño o helicópteros. El avión dispone su propia pértiga de repostaje lo que incrementa la autonomía de 8.700 kilómetros que le dan sus depósitos internos.

ALTA CAPACIDAD DE SUPERVIVENCIA

El A-400 esta dotado de sistemas de visión nocturna, sistema de vuelo “fly-by-wire” que garantizan una respuesta inmediata del avión a los controles del piloto mediante la asistencia por ordenador a los controles, ofrece una baja visibilidad de noche y su diseño en materiales compuestos le dan un escasa firma al radar lo que le hace difícil de detectar por el enemigo, dispone de lanzabengalas incorporados para desviar misiles guiados por calor y contramedidas electrónicas, su sistema de motores turbohélice y sistema de vuelo le permiten ascender y descender casi en vertical, cabina reforzada, cristales blindados, cableado protegido, depósitos independientes y aislados con gas inerte antiincendios y los recorridos en los cableados y umbilicales son siempre distintos con lo que se evita que un solo impacto inutilice todo el sistema con lo que el avión continua operando pese a estar dañado. Estas capacidades le hacen un objetivo difícil de detectar, impactar y eliminar.

FUTURO INMEDIATO

Desde que el A-400M realizó su primer vuelo en Sevilla el 11 de diciembre de 2009, donde se encuentra su cadena de montaje, los seis prototipos del “Grizzly” han realizado hasta 950 vuelos totalizando 2.800 horas de vuelo, el avión ha concluido su fase de pruebas y esta presto a iniciar la producción en serie, el primer avión de esta será entregado a la Fuerza Aérea Francesa en 2013 después los 174 encargados inicialmente, a la espera de nuevos pedidos, serán entregados en un proceso que se alargará hasta 2020, para entonces las diferentes fuerzas aéreas que lo usen, la española entre ellas, dispondrán del mejor avión de transporte de hélice del mundo.