Tras 36 años de lucha social, el feminismo gaditano, germinado justo antes de la muerte del general Francisco Franco en 1975, explosiona en 2011 en medio del carnaval. Un 8 de marzo que pretende hacerse oír en medio del bullicio que suponen estas señaladas fechas en la ciudad de Cádiz.

La asociación de mujeres Cerro Marcha, la Asamblea feminista de Cádiz, el colectivo Jaleo: jóvenes andaluzas independentistas, se manifiestan el 8 de marzo en la plaza de San Antonio a las 17:00 horas a ritmo de disfraces, pitos de carnaval y cuplés, en dirección a la escalinata de correos de la Plaza de las Flores, lugar emblemático del carnaval gaditano que da voz a las agrupaciones como escenario popular.

Perseverancia feminista en el carnaval de Cádiz

Un corazón de "sufragistas" porta la pancarta, así como panfletos y carteles con el lema: Día Internacional de la Mujer, todas somos trabajadoras, que días antes ha disfrazado de color violeta, la fisonomía de bateas de coros y chiringuitos alrededor de la plaza del mercado. Varias generaciones unidas en una única voz, con aportaciones diferentes y necesidades de reivindicación distintas, pero coincidentes en la clave inclusiva de los feminismos.

La lluvia hacía chorrear la pintura de las pancartas, muchas mujeres disfrazadas de sufragistas se guarecían bajo los paraguas y sostenían entre todas la tela violeta decorada con papelillos y purpurina que dibujaban el símbolo de la mujer.

El feminismo deja en Cádiz una larga estela de alfabetización, capacitación laboral, coeducación y concienciación de las mujeres, deja a su paso un alto índice de asociacionismo femenino y una generación de colectivos de mujeres y hombres, jóvenes en muchos casos, agradecidos con esta lucha.

La muerte del general Francisco Franco y el renacimiento del feminismo

La segunda República aprobó en las Cortes el 1 de octubre de 1931 el voto de la mujer en igualdad con el hombre. La dictadura franquista a partir de 1939 abolió todos los derechos de la mujer y estableció como único el papel de madre y esposa. Solo podían trabajar las mujeres solteras y viudas, las casadas necesitaban autorización del marido.

Algunos de los llamados "curas obreros", albergaban en los trasteros de las parroquias gaditanas, a escondidas, a trabajadores, comunistas, sindicatos, etc. Al calor de estos grupos, en el mítico barrio gaditano del Pópulo, nace un colectivo de mujeres que promueve la alfabetización de adultos, curiosamente la mayoría del alumnado que acude es mujer.

Comienzan a dar charlas y a impartirl talleres de coeducación, autoestima, sexualidad. Siempre dependientes del obispado, pudieron independizarse como asociación en torno a los 80 en la calle Trille en contacto directo con las mujeres de a pie. Las usuarias tenían problemas de asistencia porque los maridos miraban con desconfianza el local y las charlas, e incluso inspeccionaban el lugar para supervisar la moralidad de sus esposas.

Movimientos feministas en Cádiz, AGM y el Colectivo Feminista La Pepa

En medio de estas incipientes incursiones de trabajo social con mujeres, se gesta en 1975 la Asociación Gaditana de Mujeres (AGM), compuesta por maestras, trabajadoras, estudiantes y desempleadas. Protestan en la puerta de los juzgados por las sentencias de algunos jueces a mujeres acosadas sexualmente y acusadas moralmente de "provocar". Reivindican penas justas, sin inculpación de las víctimas, concretamente en el caso Cristal, nombre de la discoteca donde una joven es salvajemente violada.

AGM se transformará en 1994 en El Colectivo Feminista La Pepa, que continuará la labor de AGM: organizar manifestaciones, debates internos sobre violencia de género, sexualidad, actos por el juguete no sexista, siempre en contacto con la Federación Estatal de Organizaciones Feministas. Desarrollan un proyecto para lograr representación feminista en el parlamento europeo, sin lograrlo. El colectivo se disuelve entre los años1999 y 2000.

Las mujeres de La Pepa y otras sin afiliación, continúan su labor desde la coeducación y la concienciación, bien impartiendo talleres u organizándolos, cursos de capacitación laboral, autoestima y empoderamiento, charlas de conciencia social; o bien gestionando la entrada de mujeres maltratadas en casas de acogida para hacerlas desaparecer del radio de acción de sus parejas, entre otras muchas actividades.

Movimiento feminista en Cádiz en 2010 y 2011

Este señero relevo es retomado por la Asamblea feminista de Cádiz, iniciativa que surgió de mujeres de colectivos sociales que coinciden en actos de sus organizaciones y señalan el vacío feminista gaditano.

Plataforma contra la crisis, la cooperativa de consumo ecológico La Republicana, La Fábrika, Cádiz Rebelde, Izquierda Anticapitalista, Asamblea de Estudiantes, todas y todos se reúnen en una convocatoria de colectivos y personas sin activismo previo con populosa respuesta.

A esta iniciativa se une el grupo de mujeres Cerro Marcha, y colaboran algunas representantes del antiguo colectivo feminista La Pepa. La Asamblea reconoce desde sus inicios el legado de libertades portado por todas aquellas activistas que lucharon durante la dictadura, la transición y los años posteriores por los derechos de la mujer, así como el legado de madres y abuelas que han favorecido, con su sabiduría, la preparación de sus hijas y nietas.