Poeta, visionario, genio...Pero también provocador, lunático, politoxicómano... Jim Morrison tenía una personalidad camaleónica que no dejaba indiferente ni a sus seguidores ni a sus más acérrimos detractores.

Este verano se cumplen 40 años desde su fallecimiento en París, una muerte plagada de misterios que convirtieron a Morrison en una leyenda.

Una vida de éxito y excesos

Pocos artistas pueden presumir de haber logrado alcanzar el número 1 en las listas de ventas con su primer trabajo. The Doors lo consiguieron con su disco homónimo, "The Doors" allá por el año 67. Maravillas como la sugerente "Light my Fire", la polémica "Break On Through To The Other Side" o "The End", que ahonda en el complejo de Edipo, se incluían en su álbum debut.

A partir de ahí, la banda californiana y sobre todo su extravagante líder pasaron a ser el foco de atención de medio mundo gracias a sus escandalosas actuaciones cargadas de contenido sexual, apología de las drogas y disturbios que se saldaban con arrestos de la policía de los que no se libraba ni el propio Jim.

Pero Morrison ante todo fue un artista innovador, un poeta que concebía la música como un poemario cantado y musicalizado en el que la interpretación jugaba un papel importantísimo y que al llevar al directo le sumía en un estado de trance en el que lograba conectar con la espiritualidad.

Jim Morrison dejó un legado de 6 discos que se debaten entre la pscodelia, el rock y el blues, marcando a toda una generación en los años 70. Su figura es clave para entender las frustraciones y anhelos de los jóvenes americanos de la época, que encontraron en Jim a un referente, a un perturbador del orden establecido, a un icono sexual que despertaba los más bajos instintos de ambos sexos.

Contradicciones respecto a su muerte

Pero Jim nunca se encontró a gusto con el éxito. Por eso, en 1971 decidió que era hora de apartarse del epicentro mediático y marcharse a vivir a París para dedicarse con más tranquilidad y casi desde el anonimato a su faceta como poeta.

Sólo unos meses después de llegar a la ciudad junto a su novia, Morrison muere en extrañas circunstancias un 3 de julio. Los datos acerca de las causas que produjeron su fallecimiento varían al no habérsele practicado la autopsia y ser enterrado rápidamente en el Cementerio de Père Lachaise de París. El parte oficial habla de "paro cardíaco" como causa de la muerte, después de encontrarse mal y decidir darse un baño.

Pero la versión extraoficial acerca de su última noche con vida es que Morrison murió de sobredosis de heroína en un pub y su cuerpo fue trasladado a su apartamento y colocado en la bañera. La gente que conocía a Jim pone en cuestión esta teoría, ya que el cantante no era consumidor de heroína, es más, tenía fobia a las agujas.

Como toda leyenda que se precie, la posibilidad de que Jim Morrison siga vivo cobra fuerza entre sus seguidores, ya que hay quien cree haberlo visto en París o Los Ángeles, sus tarjetas y pasaporte siguen estando vigentes y él ya comentó la posibilidad de fingir su muerte, cansado de la atención que despertaba entre los fans, las autoridades y la prensa. La CIA tampoco se libra de ser sospechosa de un posible complot contra el cantante.

Entrada en el Club de los Muertos a los 27

Además de formar parte del grupo de mitos sobre las que se especula que siguen vivos: Elvis Presley, Kennedy, Lady Di o Michael Jackson, Morrison pertenece al macabro club de artistas que murieron a los 27 años.

Y es que el mundo del rock parece inmerso en una maldición que consiste en que grandes estrellas de la música mueren prematuramente en las más diversas circunstancias, a los 27 años.

Brian Jones, guitarrista de los Rolling Stones, se ahogó en su piscina el mismo día que Jim Morrison, dos años antes; Jimi Hendrix se ahogó en su propio vómito tras consumir pastillas y Janis Joplin por sobredosis de heroína al año siguiente.

Después vendría la muerte de Morrison y luego han tenido lugar otras dos muy significativas: el rey del grunge, Kurt Cobain, se suicidó pegándose un tiro, al menos oficialmente, y la reina del soul, la extravagante Amy Winehouse, apareció muerta en su casa por causas aún no esclarecidas, pasando a formar parte del indeseable "Club de los 27" o "Forever Club".

Varios homenajes para conmemorar su pérdida

Este verano han tenido lugar en distintos puntos del planeta homenajes a la figura de Jim Morrison en el 40 aniversario de su muerte.

Desde su banda tributo, The Doors Alive con un concierto, hasta antiguos miembros del grupo que se reunieron para prender velas en su tumba aunque ya no pueden usar el nombre de The Doors comercialmente, pasando por los fans que podían visitar los lugares más emblemáticos del París de Morrison dentro de los tours que se organizaron para la ocasión.

Libros, películas, documentales... La figura de Jim Morrison continúa despertando la curiosidad de los mitómanos 40 años después. El magnético Rey Lagarto sigue siendo un ídolo de la rebeldía y la libertad, un abanderado del "vive como quieras" que resume muy bien su epitafio, en el cual se advierte que en ese lugar yace alguien que "vivió fiel a su propio espíritu, a sus principios".