1984 fue una de las revistas de cómics más importantes y de mayor éxito en España. Pertenecía al editor Josep Toutain, que a finales de los años 70 empezó a publicar historias de autores españoles además de seguir con su servicio de agencia internacional para editoriales extranjeras. Antes hacía una versión española de revistas de género fantástico y de terror como Creepy, Eerie y Vampirella, que pertenecían a la editora Warren Publishing.

Con la muerte de Franco y la caída del régimen, con su posterior evolución hacia la democracia, entre otros muchos e importantes aspectos que cambiaron en España, los cómics mejoraron su situación. El público aficionado a las historietas pudo empezar a disfrutar con total libertad y un mayor abanico de alternativas de los trabajos de autores extranjeros. Además, los dibujantes y escritores españoles pudieron desarrollarse gracias al trabajo de editores como Roberto Rocca y el propio Josep Toutain, que con sus empresas, Nueva Frontera y Selecciones Ilustradas respectivamente, provocaron un boom del cómic adulto en tierras españolas, publicando revistas de carácter mensual que incluían historias cortas, a veces sucesivas y otras auto-conclusivas, de distintos temas, con autores nacionales e internacionales.

Historias de ciencia ficción

En 1978 salió a la luz 1984, que también tenía una versión americana. Trataba en sus historias el género de la ciencia ficción, muy extendido por aquel entonces. Su nombre estaba basado en la novela del mismo título de George Orwell. Se publicó mensualmente hasta el final del año que llevaba su nombre y a partir de 1985 cambió su denominación a Zona 84, comenzando con una nueva numeración. En total, bajo el nombre de 1984 salieron al mercado 64 números mensuales y siete almanaques (números especiales de fin de año, con autores menos habituales). Como Zona 84 vieron la luz 96 números mensuales, ocho almanaques y cuatro números especiales compuestos por solo pósters.

Cada número contenía entre diez y quince historias cortas (en total, cerca de 80 páginas por número), algunas publicadas a color y otras en blanco y negro. La temática general era la ciencia ficción, pero dentro de la misma era muy variable. El lector podía encontrarse con aventuras espaciales, extraterrestres, encuentros entre civilizaciones, leyendas con un trasfondo épico medieval, mundos lejanos, futuros post apocalípticos, guerras entre especies y otros muchos tipos de ciencia ficción. El sexo estaba presente en muchas de las historias y, en muchas ocasiones, destacado en la portada de los números con mujeres ligeras de ropa (aunque en el interior también se mostraban hombres sin dejar nada a la imaginación en algunas ocasiones).

Autores de gran calidad

Los autores que formaron parte de 1984 y Zona 84 han pasado a la historia como miembros de una generación brillante. Uno de los dibujantes con más nombre fue el americano Richard Corben, que ya había trabajo en Creepy, siendo uno de los más destacados. Su estilo característico marcó un antes y un después en el mundo de la ilustración. Y alguna de sus historias, como Den, son obras de culto. Fernando Fernández destacó con sus obras Círculos y Zora y los Hibernautas. A mediados de los 80 publicó Dracula con Toutain pero fuera de la revista. Con Carlos Trillo (que destacó con su obra Husmeante) publicó La leyenda de las cuatro sombras.

Otros autores que destacaron fueron Das Pastoras, Frank Thorne (Lann), Abulí (Zodíaco), Carlos Giménez y los argentinos Horacio Altuna (Ficcionario, Tragaperras) y Juan Giménez (La princesa dormida, con Lorenzo Díaz) son solo unos pocos de una larga lista de creadores que dibujaron y escribieron historias fantásticas. Algunos siguen en activo y publicando trabajos nuevos. En su momento, hubo quienes trasladaron su talento al mundo de los videojuegos, como es el caso de Alfonso Azpiri, que diseñó mundos y personajes para llevarlos al mundo virtual a finales de los 80.

Competencia con otras temáticas

El éxito de 1984 y Zona 84 duró hasta los primeros años 90. En 1992 se publicó el último número de Zona 84, cuando la editorial dejó de considerar a la revista como un producto que diera beneficios. En muchas fuentes se señala la causa del final a que el público estaba empezando a volcarse más hacia otro tipo de cómics, como los de superhéroes de las míticas Marvel y DC o los mangas japoneses. Aunque también se habla de que la calidad de los contenidos ya no era la misma.

Sea cual fuera la causa, lo que queda claro es que 1984-Zona 84 fueron unas revistas que acercaron el mundo de los cómics de ciencia ficción a un público ávido en los años 70 y 80 de historias ilustradas de calidad, dándole a los cómics el prestigio artístico que se merecen. Ahora son muchos los que echan de menos este tipo de productos literarios en el mercado.