El 10 de mayo en México, es obligado comer con mamá, llevarle un regalito o sacarla a pasear. En México se celebra el Día de la Madre, como lo hacen en 25 países más en Sudamérica y Medio Oriente.

Es una de las celebraciones más populares en el mundo, pues 60 países celebran el día de la madre y lo celebran en diferentes días del año, el 10 de mayo y el segundo domingo de mayo, son las fechas más comunes.

Datos interesantes del 10 de mayo en México

En México hoy en día se sigue ofreciendo un festival el 10 de mayo en las escuelas primarias de Gobierno, a las mamás de los niños estudiantes, en el que participan sus hijos.

Pero normalmente los padres de familia, sufragan los gastos del festival del día de las madres, pues las escuelas de Gobierno no tienen presupuesto para ello.

En el Estado de Yucatán, por medio del decreto 270 del 27 de abril de 1927 se declara día festivo el 10 de mayo, “fecha para honrar a la madre”.

Parece que no hay decreto del Gobierno federal mexicano, que disponga la celebración oficial del 10 de mayo, pero es tal el arraigo que sin duda el 100% de los católicos mexicanos lo celebran, estaría por demás su oficialización.

Curioso como inicia el Día de la Madre en México

Un periodista en 1922 convoca en su columna abiertamente a que cualquiera, proponga un día del año para el festejo a las madres de México, el periódico fundado hace cinco años, tenía circulación solo en el centro del país, mas impulsó una idea a nivel nacional.

Podría decirse, que fue una de las primeras veces en que se comprobó, la gran influencia de convencimiento por un medio de comunicación impreso.

Claro que avalaba el punto de vista del secretario de educación pública del Gobierno federal, que era en ese entonces, José Vasconcelos.

Y fue contundente, el 13 de abril de 1922 apareció la publicación en el diario Excélsior y para el 10 de mayo en la primera plana del periódico ya se estaba celebrando el Día de la Madre, como su fiesta nacional.

La opinión feminista en México sobre dos puntos del inicio de la celebración

Con toda precisión dice la feminista Martha Acevedo en su libro 10 de mayo.

La celebración del 10 de mayo, como Día de la Madre, utilizado para "homenajear" a las dadoras de la vida, fue creado como una medida política para contrarrestar las iniciativas liberales que sobre educación y liberación de las mujeres se desarrollaban desde Yucatán, en los años 20".

Recuérdese que en Yucatán en 1922, el Consejo de Educación Pública, que dirigía el profesor José de la Luz Mena, inició una campaña para hacer conciencia en las mujeres, de los beneficios de la planificación familiar, por medio de la difusión del folleto la brújula del hogar, escrito por Margarita Sanger, campaña que fue investigada con toda energía y reducida, por instrucciones de Vasconcelos, Secretario de Educación Pública, a una campaña local aislada.

Mientras tanto, la campaña iniciada en el periódico Excélsior por la celebración a las madres, aludía a los peligros de la difusión de las ideas que no se circunscribían a “nuestra moral social”, se decía en los desplegados.

La moral social a la que se refería, entonces, no aceptaba que se orientara a las mujeres, sobre la forma de evitar embarazos no deseados.

Como complemento Vasconcelos y la Iglesia católica, promovieron dentro de sus ámbitos, la manifestación del amor filial, exaltando el trabajo doméstico de las madres, así como su labor amorosa en el hogar, como único ideal sublime, al cual le debemos agradecimiento.

De esta manera se promueve un papel pasivo y conservador a las mujeres.

La influencias que apuraron a celebrarlo sin más trámite

Por nuestra relación comercial tan intensa con Estados Unidos y nuestra colindancia fronteriza, el hecho de que ya se celebraba el Día de la Madre, en 1910, en muchos Estados de la Unión Americana, genera en la gente de los Estados norteños del país, el deseo de celebrarlo, claro, porque es una idea positiva, pero también por imitación.

Que en 1914, el congreso de los Estados Unidos aprobara la fecha como el Día de la Madre y que la declare fiesta nacional, refuerza el deseo de los habitantes en los Estados vecinos de que es una idea favorable.

Las guerras de la revolución trajeron al sur los ejércitos del norte y con ellos las costumbres novedosas que valía la pena enseñar, de modo que, el hecho de que Álvaro Obregón lo conmemorara familiarmente, años antes de la campaña publicitaria de el periódico Excélsior en 1922, fue el ingrediente último para que Rafael Alducin con sus desplegados en su periódico, convenciera a muchos del acierto de celebrarlo.

Cuando la influencia del periódico se unió a la voluntad política del presidente de la república fue solo cuestión de insistir para que el deseo de celebrar el Día de la Madre se hiciera realidad.